Archivos para septiembre, 2013

Aïda Galmés @Aideta_riot 

Por edad, por sexo, por creencias religiosas o la falta de ellas, por lugar de nacimiento o estatus social. También por defectos físicos o por tener una determinada forma de ver o vivir la vida. Las desigualdades se hacen patentes y se combaten de una forma u otra, los profesionales de la comunicación tenemos que tomar parte. ¿Qué las provoca? ¿Qué nos parece “(a)normal”?

Las desigualdades pueden venir determinadas en primer lugar por la cultura dominante del lugar en el que ponemos la lupa. Actualmente se afirman dos tendencias: la globalización uniformiza las culturas, ¿no debería entonces atenuar las desigualdades, por qué parece que son cada vez más grandes, por ejemplo entre ricos y pobres?; la diversidad aumenta en la sociedad y por tanto las diferencias entre sus individuos.

El hecho de estar conectados en la nueva sociedad que va imponiéndose poco a poco: la sociedad red. Supone un salto cualitativo a la hora de contestar al poder. En palabras de Manuel Castells la “autocomunicación de masas” es una forma de tener voz propia o seleccionar los aspectos que queremos contestar. Es decir, elegir en qué temas queremos navegar dentro de la inmensa maraña de contenidos que en muchas ocasiones van a la deriva, sin que puedan recibir la atención que se merecen. O por contra, son los típicos copia y pega que desafortunadamente siempre acabamos leyendo por encima. Esta red tiene espacio para que muchas voces se expresen, pero hay otras voces que pasan a través de ella, pues no todas las personas pueden subirse a ella.

Los medios de comunicación tradicionales proporcionar a las personas que navegan y a las que no diferentes discursos. En ocasiones muy originales y otras veces informaciones reiterativas (no llegan a ser copia-pegas) que no aportan sino una transmisión de estereotipos y una forma de perpetuar desigualdades. Ambos pecan de la misma ambigüedad.

Desde EN EL PUNTO DE MIRA no queremos limitarnos a copiar y pegar argumentos, o estereotipos. Nuestro objetivo es señalar los aspectos de la realidad que a nuestro parecer no deben pasar desapercibidos. Aportaremos de aquí en adelante una crítica, una voz, al mar de Internet que sirva para que en un futuro no se repitan las desigualdades en los medios de comunicación de masas.

¡Cuestionad y poned en el punto de mira! Incluso a nosotr@s mism@s!

Cine: INCH’ ALLAH

Publicado: septiembre 26, 2013 en CULTURA

Aïda Galmés @Aideta_riot 

Estrenamos blog recomendando a nuestros lectores y lectoras una película: Inch’ Allah. Este film canadiense de Anaïs Barbeau-Lavalette estrenado en 2012, trata de la realidad de un campo de refugiados palestinos, afectado como tantos otros por el muro que divide realidades y personas, y que pretende separar a árabes y palestinos. En medio del conflicto está Chloé, una ginecóloga que no puede mantenerse impermeable a lo que sucede delante de sus ojos, especialmente cuando entabla amistad con una de sus jóvenes pacientes: una palestina embarazada y una militar que trabaja en el muro.

Aïda Galmés @aideta_riot

No soy madre porque no quiero 

Persiste la presión social a favor de la maternidad, pero no de la paternidad. La mujer sin hijos suele ser calificada como egoísta. “¿Y tú, para cuándo? Se te va a pasar el arroz. ¿Es que no te gustan los niños? Te pierdes lo mejor de la vida…” Continuar leyendo

Para inaugurar esta sección de nuestro blog hemos elegido el reportaje publicado en la sección de “Sociedad” de “El País”: “No quiero ser madre porque no quiero” de Alejandra Agudo, periodista habitual en la sección y con rodaje en asuntos relacionados con el tema del género.

Esta pieza está realizada bajo una óptica que es consciente de las desigualdades entre hombres y mujeres con un subtítulo como: Persiste la presión social a favor de la maternidad, pero no de la paternidad”, o el empleo de estereotipos: “¿Y tú, para cuándo? Se te va a pasar el arroz. ¿Es que no te gustan los niños?, fáciles de oír tanto de boca de hombres como de mujeres.

Romper con el esquema de la madre típica, la madre por defecto. Dar visibilidad a los nuevos (o no tan nuevos) modelos de familia y decisiones, tan válidos como cualquiera y que merecen ser reflejados por la sociedad. 

Aïda Galmés  @Aideta_riot

Hace una semana saltó en las redes sociales (para risa de algun@s y bochorno de otr@s) la noticia de la nueva escuela para practicar sexo oral en Rusia. País en el cual la falta de igualdad es evidente, por ejemplo si hablamos de parejas del mismo sexo. Pero ahora se planea abrir una sucursal en España y vuelve a ser noticia. Una noticia que ganará mayor protagonismo por “graciosa” y curiosa que por lo que realmente esconde: un ejemplo más de desigualdad entre hombre y mujeres. Así es como ha enfocado “El Mundo” esta información, con curiosidad más que con crítica. El extenso articulo empieza así: Ekaterina fija un pene de plástico sobre la mesa. Veinte chicas la escuchan en silencio, con una media sonrisa que delata complicidad y azoramiento al mismo tiempo”. No ocupan tanto espacio noticias que deberían ser más relevantes.

En primer lugar, estas clases están únicamente destinadas a mujeres, es decir, son las únicas susceptibles a crítica y a la mejora en las relaciones sexuales. No lo son por contra los hombres, que en en ningún momento son cuestionados. Como tampoco se cuestiona en la noticia el alto grado de machismo que se desprende de esta “escuela”. Esta información no busca en absoluto que hombres y mujeres cuestionen esta iniciativa (algo que deberían hacer los medios de información: informar y formar) si no que informa con tono animado y con citas y argumentos que poco tienen de igualitarios como veremos a continuación.

El periodista sigue introduciendo esta información con frases resaltadas en negrita como mantener a cualquier hombre contento, amarrado y adicto a ellas […] Juntas aprenden a hacer mejores felaciones, a disfrutar ofreciendo sexo anal o a moverse mejor en la cama.. El hecho de elegir y darle importancia a esta cita supone introducir la idea de forma más o menos implícita de que la meta de esas mujeres es dar placer y permanecer siempre al lado de un hombre. ¿Por qué no son ellos los que necesitan de forma apremiante aprender trucos de sexo oral?, ¿Por qué no alude a otras fuentes con opiniones dispares o a casos en los que los hombres sean los que tengan que aprender? Esta última pregunta tiene fácil respuesta: no existen tales escuelas destinadas a hombres, pues se presupone que ellos no lo necesitan. Además, estas clases son destinadas a la práctica para la satisfacción de los hombres, no a un mejor conocimiento de una sexualidad sana propia, o de la pareja.Muchas enseñanzas persiguen sólo despojarlas de determinados miedos o actos reflejos. La lista de asignaturas incluye una llamada “sexo anal con placer”, otra sobre “orgasmo masculino” y una misteriosa llamada “las 100 mejores técnicas de sexo” sobre la que no hay manera de obtener información”. Se pretende que ellas se familiaricen con prácticas sexuales con el objetivo de satisfacerlos a ellos, pues en ningún momento se habla de qué sienten u opinan ellas.

Informar sobre un tema relacionado con el sexo es complicado; pues para gustos colores, y tabús aparte; pero hay que tener en cuenta que la sexualidad tiene un alto componente de autoestima más allá de “fijar los penes de plástico en la pared de espejos para observarse a sí mismas mientras aprenden a arrodillarse con gracia y morbo”. Desde aquí, no criminalizamos el hecho de aprender técnicas eróticas a solas o en grupo, ni ninguna práctica sexual, pero sí cuestionamos las clases que se llevan a cabo, destinadas únicamente a parejas heterosexuales y normativas, sin tener el cuenta otros tipos de relaciones igualmente válidas. Además, cuestionamos el estilo empleado por el periodista. Se trata de un medio disponible también a menores de edad que banaliza el hecho de “dar placer no a una pareja cualquiera, sino a un hombre. Pues el hombre no es el único que ama “a través de los ojos”. Y que cobra un alto precio por estos servicios, sin preocuparse de la integridad de las mujeres, o del real trasfondo de la noticia. No analiza causas ni consecuencias, se trata de una noticia que cae en la desigualdad a pesar de querer ser moderna y rompedora.

Tal y como se expone en la última parte de la noticia, el Parlamento ruso a prohibido cualquier propaganda gay y todo lo relacionado con una sexualidad libre, posiblemente por esta razón tenga tanto éxito esta escuela. Pero no es razón para que sea la mujer la que deba “ crear un espectáculo” para el hombre. Ninguna mujer es un circo. Esto no significa ningún paso a favor de la igualdad efectiva entre ambos sexos, es más, esto es un retroceso que amenaza con llegar a España.

En conclusión, el periodista podría haber redactado la información desde otro punto de vista. Es decir, animando a hombres y mujeres a a vivir una vida sexual sana y plena en primer lugar, y en segundo, cuestionando aunque sin caer en la imparcialidad algunas prácticas ejemplificadas anteriormente. Ninguna mujer debería verse obligada a aprender tales lecciones para evitar un divorcio o una infidelidad., al igual que ninguna mujer existe con la finalidad única de dar places a un hombre, ni a realizar actos con los que no se encuentre cómoda. ¿Debemos ser las mujeres las únicas que nos esforcemos, cuando ya tenemos otras cargar que arrastrar? La noticia acaba diciendo que hay mucho que aprender”, pero desde luego no así.