Archivos para octubre, 2013

Clara Ribes @angelcaido89

Hoy queremos hablar acerca de un reportaje de actualidad conducido por Jon Sistiaga y emitido por primera vez el pasado 9 de octubre tras cuatro meses de espera. Debido a la situación política y social que estamos viviendo en estos momentos en el país, con la sentencia del Tribunal de Estrasburgo acerca de la doctrina Parot, la corrupción económica, los desahucios, recortes y, especialmente, las medidas propuestas (muchas de ellas aprobadas) por el Ejecutivo, el clima de crispación social no ha hecho más que aumentar.

La radicalización de las ideologías es algo que hoy se encuentra en boca de todos; pero son las doctrinas del odio aquellas que entran a debate, las que se someten a estudio. Estos últimos días se aglutinan en los medios las noticias acerca de la presencia (o la retirada de fondos, o cualquier otra cosa relacionada) del grupo neonazi Amanecer Dorado en Grecia; también se sabe que cada vez son más las personas que se unen a esta organización y que éste no es un caso aislado.

neoActualmente estamos viendo cómo en nuestro país se tachan de “extrema izquierda”, tanto por el Gobierno como por los medios de comunicación, muchos de los actos que buscan reivindicar los derechos de la clase trabajadora y a quienes los secundan, mientras que no son castigados, condenados, o ni siquiera expuestos en los medios otros de ideología neonazi que incitan al odio y la violencia.

Vivimos un momento en que los que controlan la sociedad son aquellos que condenan y persiguen a la “extrema izquierda” que se manifiesta o evita injusticias sociales, mientras esconden la criminalidad de los actos de quienes promueven antivalores como la desigualdad, el racismo, la homofobia o la exclusión. Y quizá a todos no les preocupa porque creen que un fascismo nunca puede volver, que la historia ya lo ha vivido por ellos para que no se repita… Pero eso mismo quizá lo están pensando muchos jóvenes al otro lado del charco cuando ven una esvástica pintada en una pared del barrio. Y ellos, esos jóvenes, susceptibles de aprender el significado de una palabra que no conocen, o de canalizar esa rabia propia de la edad, serán quienes puedan acabar creyendo que el fascismo no comparte cama con el odio.

js2Y entonces, cuando creemos que fuera de las fronteras de España, o de Europa, no están aumentando este tipo de realidades antisociales, encontramos “La América del odio”. El nuevo reportaje de Jon Sistiaga (Irún, Guipúzcoa, 1967) muestra cómo en Estados Unidos todavía hay muchas organizaciones que creen en una vida mejor bajo la doctrina nacional socialista, con unas firmes creencias religiosas que se basen en la segregación racial (étnica, tendencia sexual…), o tomándose la justicia de un país entero por su mano.

Tras un jugoso adelanto a modo de reportaje en la versión en papel de El País Semanal del domingo 6 de octubre (la versión online data del día del estreno, 9 de octubre), Jon Sistiaga es el director y guionista del primer episodio de la nueva temporada de Reportajes Canal + (ver más) que lleva su nombre. Como siempre, atento y profesional a la vez que crítico a lo largo de toda la pieza, el periodista demuestra cómo determinadas ideologías constituyen el odio mismo.

En su primera parada, Sistiaga se adentra en el proceso de selección de un nuevo miembro de las Milicias de Michigan. Los miembros de esta organización justifican su derecho a llevar armas amparándose en la segunda enmienda, creen que la seguridad está en sus manos… pero no sólo la de sus familias. Actualmente dicen encontrarse en una alerta media (de 3,3 en una escala del 1 al 5), asentando su tesis en una serie de teorías conspiratorias como que Obama va a requisar todas las armas del país o que la Casa Blanca va a devolver la Ley Marcial.

Pero el mayor peligro de estos grupos militares es que no son tan pequeños ni tan pocos; habrá alrededor de 1360 (según algunas consultoras de derechos civiles), en los que se integran decenas de personas cada semana, y es justo ahí donde abundan, en Michigan. Detroit, su capital, está desierta; la metrópolis ha mutado hacia la nada. Los dos millones de habitantes han pasado a ser cerca de setecientos mil, a la estación más alta del mundo ya no llegan trenes, y a las carreteras principales les sobran carriles. Y Sistiaga, al ver esas imágenes, dice comprender la existencia de esa “América del odio” a la que se referían los milicianos.

Las declaraciones de los expertos sujetan la teoría que guía el reportaje de Sistiaga a través de las doctrinas del odio. El ex rector de la Universidad de Michigan, Jack Key, tras numerosos estudios, concluye que el peligro estriba en las ideologías que aportan a sus miembros. Sin embargo, la organización de la que es portavoz Heidi Budaj (Liga Antidifamación), va todavía más lejos. Tras unos cien años rastreando y monitorizando este tipo de “movimientos de odio”, han comprobado el aumento de grupos extremistas en esta época de crisis, y recalca el problema de la difusión de sus contenidos en Internet. Hoy, se estima que por cada miembro afiliado a una organización, hay alrededor de mil miembros reales, estos últimos difíciles de rastrear.

fascistaEn el mismo Detroit se encuentra la base del movimiento neonazi más grande y organizado del estado, que no tiene sede, pero actualmente cuenta con unos 350 miembros además de miles de simpatizantes. Jeff Schoepp, su líder, intenta hacer creer a un escéptico Jon Sistiaga que no buscan masacrar a las minorías que persigue su ideología supremacista, sino su marcha fuera de EEUU. El neonazi insiste en que no son violentos, respondiendo que “el movimiento nacional socialista no es violento, nos dedicamos a luchar por los derechos de los blancos, y es que el gobierno nos controla, están esperando que hagamos algo ilegal para así cerrar nuestra organización porque nos tienen miedo”. En una entrevista en la que se impone la presencia de una bandera adornada con una esvástica (que Jon Sistiaga se niega explícitamente a tocar), en la que el interlocutor deja claro que considera la raza blanca una minoría en su país… Se corrobora que la desconfianza del periodista en lo que a las declaraciones del neonazi se refiere, no era infundada.

Estas organizaciones niegan que su ideología sea supremacista, y se amparan en el término “separatismo”, aunque no sea más que un intento de maquillar la realidad. Rachel Pendergraft, portavoz del Ku Klux Klan de Arkansas, utiliza esta escusa añadiendo que es una blanca separatista y no supremacista porque no busca la muerte de los otros. Tanto sus ascendentes como descendientes directos pertenecen al Ku Klux Klan, educa a sus hijos en casa “porque no se fía del darwinismo que enseñan en la escuela” (uno de los cuales, presenta un programa en la televisión de la organización con apenas diez años) y, como concluye Jon Sistiaga, “cree en la Biblia, y su radical concepto religioso tiene que ver con su ideología”.

Después de comprobar la vinculación entre determinadas organizaciones neonazis o profascistas con férreas creencias religiosas, Sistiaga hace una pequeña parada en el Museo del Creacionismo, de 27 millones de euros, de Kentucky, donde una Doctora en Ingeniería Molecular insiste en que la justificación del creacionismo reside en que la palabra de Dios es verdadera porque ÉL estuvo allí. Pasando por alto la acostumbrada masculinización de Dios, el periodista escucha asombrado cómo muchos de los visitantes le explican que creen en el creacionismo y no en la evolución “porque es lo más lógico”.

La sede de Aryan Nation que, como dice Sistiaga “es la más integrista, racista y radical de las organizaciones que operan en EEUU” se encuentra en el dormitorio de Paul Mullet (su presidente). Desde una caravana anclada en Chillicothe, una localidad de Ohio donde un 90% de la población es de raza blanca, el neonazi le dice a Jon que él cree que la raza blanca es superior y lo ha creado todo, le enseña libros religiosos donde el único hijo de Adán y Eva era Abel, y le relata orgulloso que ha sido condenado varias veces, como el 95% de los miembros de su organización ante un atónito periodista. Éste es el primer sujeto que admite una ideología supremacista y la violencia intrínseca de sí mismo y de su grupo. Y no sabes el alcance de tanto odio hasta que Sistiaga explica que esta organización junta racismo, nacionalismo e integrismo religioso, que aglutina a todos los desencantados de las facciones más extremistas de la derecha o que en la década de los 90 estuvieron involucrados en crímenes fascistas.

jsY el recorrido desde las ideologías del odio nos lleva desde el neofascismo más moderado hasta el vinculado con el integrismo religioso, las doctrinas nacional socialistas o el asesinato como remedio a los “problemas de la raza blanca”. Muchos de los líderes de estas organizaciones neonazis se definen como “activistas por los derechos de los blancos”, como el último en prestar declaración, el Mago Imperial del Ku Klux Klan de Missouri, Frank Ancona. Si creíamos que ya lo habíamos visto todo acerca de este grupo fascista en Arkansas, en Cape Girardeau (Missouri) se encuentra la sede de los Caballeros Tradicionalistas del Ku Klux Klan, según Sistiaga “la más antigua e infame de las organizaciones supremacistas”, con multitud de asesinatos rituales de ciudadanos de color en su larga historia, además de unos siete mil miembros (según Ancona). Una vez más, la famosa “sede” no es más que el dormitorio de alguien que parece sólo sentir emoción al saberse vestido y actuar en función a sus ideales; también en esta ocasión, sus hijos recibirán el “legado”. Frank Ancona admite la creencia de su grupo en la separación racial (segregacionismo) o que no odian, que no son tan violentos en la actualidad; sin embargo, cruza la línea hacia la más absoluta apología nazi al afirmar que “no creen que la supremacía del blanco sea racista, sino que es una realidad”.

El mayor problema de las conductas, partidos, organizaciones y movimientos fascistas o neonazis ya no reside en cuántos “adeptos a su causa” consigan, ni en la magnitud de una actuación, ni siquiera en dejar de financiarles (como a los griegos Amanecer Dorado, que jamás debieron recibir dinero del Estado). El mayor riesgo que entraña es que los jóvenes no entienden qué supone el fascismo, que los no tan jóvenes parecen haber olvidado la necesidad de enseñárselo y que, todos juntos, creyendo que jamás volverá a ocurrir, están viéndolo renacer como un ave fénix del mal, como un neonato sin nombre.

Y es que, la existencia de estas ideologías del rencor y del resentimiento, crean el ecosistema de vida perfecto para que la violencia, el racismo, la homofobia y todas las perversiones más repulsivas de la sociedad sigan engendrando nuevas semillas de odio.

Edición de EPS del domingo 6 de octubre de 2013 (click para ver en tamaño original):

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Santiago Rosado i Orquin @SantiRosOr

design+for+living+movie+poster+1No será esta la primera crítica de cine que encontraran en este blog, pero lo que puede parecer extraño es que la referencia sea de un film de 1933 y que además sea para mostrarles como el rol de la mujer liberada en el cine no es un fenómeno reciente, ni tan siquiera de la época de la llamada revolución sexual en los años 60. Design for Living, del director norteamericano de origen austríaco Ernst Lubistch. es una magnífica muestra de ello. La traducción en España, fue la de una mujer para dos, aunque es una poco afortunada opción ya que lo mas correcto habría sido dos hombres para una mujer, subvirtiendo de esa manera los atávicos tópicos de que las mujeres deben de ser de alguien masculino. En este film de hace 80 anos vemos como esto no tiene porque ser así.

El personaje femenino de la historia es Gilda, interpretada por la actriz Miriam Hopkins, que pese a lo famosa que fue en su época, ha pasado a la historia de Hollywood por sus desenfrenadas fiestas y sus liberales asuntos sexuales, que hicieron verter ríos de tinta a la prensa de la época. Actualmente no creo queden demasiados seguidores de esta actriz, que encarno en la meca del cine americano, el personaje de mujer libertina y liberada. Una Flapper Girl, que el cine y sus recursos permitieron que siguiera la vida de los anos veinte durante los críticos y mas conservadores 30.

En Desing for living, Gilda conoce en París a dos compatriotas suyos, Tom y George, encarnados por los actores Frederich March y Gary Cooper, y ambos se enamoran de ella. Este triangulo clásico se transforma en original cuando ella les explica que como no puede elegir a uno de ellos, decide elegirlos a ambos. Tan sencillo como eso. Solo diez anos después , con la aplicación del llamado código Hayes de moralidad en el cine, esta película hubiera sido imposible de filmar.

El genio de Lubistch para la comedia queda claro en esta película, como en otros de sus clásicos que son Tener o no tener, Ninochtka, Un ladrón en la alcoba o El bazar de las sorpresas. El uso de las puertas como icono de las relaciones sexuales es habitual en este film, con ello evitaba con elegancia e inteligencia que la censura pudiera intervenir en su contra, pero queda claro que, cuando en un film de este autor, dos personas (no importa su genero, o si están casadas, o solteras, o si incluso son mas de dos) entran en una habitación y la puerta se cierra lo que ocurre allí es evidente.

Ver como en una comedia clásica se aborda el papel de la mujer, en roles tradicionalmente masculinos y sin que exista cuestionamiento alguno a lo que hace es lo que hace en su concepción tan inusual y moderna esta obra, se tardaran muchas décadas en abordar con esa naturalidad e igualdad este tipo de asuntos. Habrá que preguntarse porque no existe un remake de esta película, quizá porque ahora no se admitirían estas actitudes, aunque sean enmascaradas en una comedia.

Sufragistas

Publicado: octubre 27, 2013 en CULTURA
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Amalia Rosado

“El principio regulador de las actuales relaciones entre los dos sexos –la subordinación legal del uno al otro- es intrínsecamente erróneo y ahora constituye uno de los obstáculos más importantes para el progreso humano; y debiera ser sustituido por un principio de perfecta igualdad que no admitiera poder ni privilegio para unos ni incapacidad para otros”.

John Stuart Mill y Harriet Taylor Mill
El sometimiento de la mujer
1869

Angela Merkel, Dilma Roussef, Canciller de la República Federal Alemana y Presidenta de Brasil respectivamente están consideradas hoy dos de los dirigentes con más poder en el mundo. Las dos son mujeres que han sido elegidas democraticamente por sus compatriotas en unas elecciones libres. Esto que nos parece ahora tan normal y lógico es producto de una lucha iniciada hace poco más de un siglo por diferentes grupos de mujeres en diferentes lugares del mundo. Sin la determinación y esfuerzo de las llamadas sufragistas la situación de la participación política de las mujeres sería, sin duda, otra muy diferente.

La primera precursora que presentamos es la inglesa Mary Wollstonecraft, que de alguna manera, recopila un sentimiento latente en ciertos círculos de la sociedad británica, aunque muy minoritarios. Ella formula en su obra Vindicación de los derechos de la Mujer de 1792, un resumen de la larga tradición del feminismo en Gran Bretaña. Esta obra, también entronca con los textos revolucionarios franceses y con las vanguardias intelectuales de la época. Es un texto que critica el absolutismo de los reyes y ya señala la conexión que existe entre los sistemas políticos del antiguo régimen y las relaciones de poder entre sexos, que consagran legal y religiosamente la predominancia del hombre sobre la mujer. En esta época los hombres ejercían una verdadera tiranía sobre las mujeres en los dos únicos ámbitos donde esta tenía permitida alguna presencia, el familiar y el doméstico. Es realmente interesante ver como, al igual que el feminismo actual propugna, era determinante para la liberación de la mujer el acceso a la educación como premisa principal para su emancipación. Las mujeres educadas alcanzarían un plano de igualdad al poder también acceder a actividades remuneradas lo que les permitiría una independencia económica. Su discurso suena ahora con plena vigencia. Pero en el plano del voto, esta mujer no se muestra preocupada por la participación de la mujer en la vida política y menos aún porque pueda ejercer derecho a voto. Estas reivindicaciones no eran, en esta época, ni lo más importante, ni lo más necesario.

Más de medio siglo después tenemos las primeras activistas reales por el voto femenino, las autenticas sufragistas, que surgen en diferentes países occidentales casi al mismo tiempo y producto de un mismo contexto histórico. El perfil de ellas es similar, provienen de la burguesía, han recibido una buena educación en escuelas femeninas y tienen acceso a textos filosóficos y políticos que son vanguardia de su época, la de la revolución industrial. En esta época surgen también los primeros movimientos emancipadores surgidos de las clases obreras, pero estos quedan recogidos en las reivindicaciones de los trabajadores y no son, aún, independientes y determinados.

Citaremos los nombres de las británicas Lydia Becker, fundadora del Comité por el sufragio Femenino, que surgió bajo la influencia de la petición de John Stuart Mill al Parlamento Inglés de una demanda a favor del voto femenino y de Mary Augusta Ward, que pudo ver como las mujeres votaban, por primera vez en Australia del Sur en 1902, siendo el primer estado del mundo que reconocía este derecho a las mujeres mayores de ventiún años que fueran residentes en el territorio. Hay que señalar que quedaban excluidas de esto las aborígenes australianas.

Amalia Rosado

Las denuncias por violencia machista descienden un 4 % en el primer semestre del año.

maltratoA fecha de hoy y con 40 muertes por violencia machista es difícil interpretar un descenso del 14 por ciento en esta estadística como algo positivo. Son demasiadas, todavía demasiadas, siempre son demasiadas.

La pieza de Radio Nacional de España que traemos a análisis a nuestro blog está llena de estadísticas, estas son sin duda importantes para dimensionar y valorar objetivamente la extensión y el calado del maltrato machista en la sociedad del estado español.

Pero detrás de las cifras, de estos números aterradores, se esconde un drama humano, vital y real, que parece diluirse entre porcentajes y aritméticas interpretaciones. La presidenta del Observatorio contra la violencia doméstica y de género, Inmaculada Montalban, nos da un dato que es, sin duda , el mas clarificado e importante de toda la noticia, seiscientas mil mujeres en España son víctimas de la violencia machista y algo menos de un cuarto son las que denuncian. Eso significa que hay 450.000 mujeres maltratadas que son invisibles, que no aparecen en ninguna otra estadística y que se enfrentan solas y en silencio a este lacra social.

De ellas solo se hablará si, desgraciadamente, transcienden de una estadística a otra, de la de víctimas silenciosas a la de víctimas mortales, será entonces cuando se les pondrá nombre y se sabrá de ellas, habitualmente con una pieza, desgraciadamente ya plantilla de muchos diarios y publicaciones, donde dirá, como otras muchas veces, que no habían presentado denuncia alguna contra su pareja y que no se conocían antecedentes de este maltrato.

Otro dato a tener en cuenta es la relación entre descenso en las denuncias por violencia (que no significa descenso en los casos, solo en las denuncias) y crisis económica. Esto esconde la perversa realidad de que muchas mujeres maltratadas deben de contener su denuncia y mantenerse al lado del maltratador ante la inexistencia de políticas reales (esas que son más que un papel mojado, esas que detrás llevan y contienen recursos económicos y humanos. El descenso en la dotación económica de las casas de acogida o de los proyectos de emancipación para mujeres víctimas del maltrato. Los recortes, de los que casi siempre vemos estadísticas, también esconden personas, dramas humanos, y tienen como producto final violencia y muertes.

La crisis por tanto, esconde en su estadísticas realidades y nos ofrece, pese a lo cuidado de la recopilación de datos, resultados falseados.

Que haya menos muertes y menos denuncias no es resultado de que las políticas proactivas estén funcionando maravillosamente. Es más bien que cientos de mujeres eligen apretar los dientes y seguir sufriendo violencia machista en el ámbito domestico a sufrir una violencia sistémica de abandono a su suerte, sin apoyos y recursos suficientes para ellas y sus hijos.

Audio de la entrevista aquí.

Periodistas o floreros

Publicado: octubre 26, 2013 en OPINIÓN

Santiago Rosado @SantiRosOr

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Sara Carbonero o Anna Simón pueden ser ejemplo perfecto de este axioma que conlleva el hecho de ser periodista y a la vez tener la imagen y el físico como principal valor en el mercado de la televisión.

Evidentemente no pueden separarse la imagen de la capacitación laboral, ya que ambas van unidas, pero si que se puede cuestionar el uso que la imagen representa para este tipo de profesionales de la comunicación.

Por una parte la ventaja que supone para el medio televisivo una buena presencia no debe desdenarse, esta ahí y debe tenerse en cuenta, pero surge la pregunta de si ese eje debe determinar la presencia o no de estas personas en el medio televisivo, y aun más, si el hecho de hiperpotenciar los atributos estéticos va en contra de la credibilidad y de la profesionalidad.

La pieza televisiva más vista de las realizadas por Sara Carbonero es el famoso beso que su novio futbolista le dió tras ganar la final del mundial, la siguientes son aquellas en las que la periodista, por un motivo u otro comete errores que, sin duda, no hubieran sido sobre dimensionados de no ser ella (el personaje, no la periodista) quien los cometiese. Dado lo excepcional de la situación, no hay tantas periodistas relacionadas sentimentalmente con famosos y laureados deportistas, dejaremos, de momento, este análisis en stand bye.

El caso de Anna Simón es diferente, ya que no añade una condición de consorte a su persona, pero lo que sí hace es apostar fuerte por la estética para singularizar su trabajo.

De esta periodista recordamos su pasado en TV3, donde ejercía como periodista y la buena presencia estética diríamos que iba de serie en el lote, que no era esta lo que más se buscaba potenciar con su presencia en pantalla. Pero su posterior paso por emisoras del estado español fueron acentuando su perfil de figura decorativa o incluso más, de icono sexual, algo que, por otra parte, le ha dado indudable fama y supongo, buenos rendimientos económicos. Que está en su derecho si desea hacerlo es indudable y quede claro que en ningún momento cuestiono la oportunidad de hacerlo, si es su voluntad, además que cada persona debe de explotar como pueda o quiera lo que la naturaleza le ha dado. Ese no es el problema.

El debate que deseo plantearles es el de si se puede o si es coherente jugar a las dos cosas, a la carne y a las tajadas que dice el refranero y si se resiente de alguna manera el oficio de periodista compaginándolo en tiempo y forma con el de starlette o mito erótico.

No es tanto determinar cuan grande debe de ser el escote de una periodista seria o cual debe ser el largo de su falda para que su credibilidad no se resienta. El debate está en si se puede buscar un doble perfil de audiencia, ofreciendo a unos una imagen de uso onanístico y a otros los valores propios de la profesión periodística (si es que estos existen, materia de otro debate).

Pregúntense si esto es posible o si, como puede parecer, lo que por un lado suma, resta irremisiblemente al otro.

Clara Ribes @angelcaido89

En esta entrada al blog pretendo dejar constancia de las desigualdades existentes entre los estudiantes españoles, y del trato que reciben por parte de algunos medios de comunicación. Actualmente, debido a la situación económica en la que está sumido el país, y las medidas que ha tomado el Ejecutivo para solucionar estos problemas, las movilizaciones se suceden cada vez con mayor asiduidad. En materia educativa, no sólo profesores y maestros están sufriendo recortes en sus nóminas y constantes despidos (además de la supresión de las pagas derivadas de trienios y sexenios anteriormente aprobada), sino que muchos alumnos están viéndose privados de su derecho a estudiar. ¿Por qué unos sí y otros no? Se supone que es un derecho. Y las dificultades estriban en los problemas que entraña para unos (o sus familias) el pago de las tasas, el optar a becas, el presentarse a exámenes y evaluar si trabajan, etc. Mientras que una afortunada minoría vive ajena a esto, convirtiéndose en una facción de la sociedad alejada del resto en este aspecto… Podríamos decir que se trata de una nueva clase social.

El hecho de que las movilizaciones sociales en materia educativa suelan ser convocadas por partidos políticos, sindicatos o asociaciones de estudiantes, da pie al Gobierno (en este caso), a los medios de comunicación afines a éste y a las facciones más conservadoras del país a criticar la politización de los movimientos y tacharlos de “izquierdistas” o de “extrema izquierda”.

El martes, una noticia publicada en la edición digital de La Gaceta, (seguir leyendo) hacía sangrar los ojos a todos los estudiantes que compaginan estudios con trabajo, que les cuesta llegar a fin de mes, que pierden el derecho a beca, que tardan más que lo establecido en finalizar la carrera… Y así, una larga lista de etcéteras. Algunos, además de cursar sus materias y pagar los costes de sus estudios, colaboran gratuitamente en diversos colectivos que buscan mejorar las condiciones educativas. Ahora bien, según Intereconomía, son estos jóvenes los que incitan a la violencia, los peores estudiantes, los que “no trabajan”. Tras leer el artículo al completo, podemos concluir que, para este medio, esos estudiantes son poco menos que los parias de la sociedad.

El titular de la pieza, “Líderes estudiantiles, malos estudiantes”, deja claro que la intención del medio no es otra que arremeter contra los estudiantes firmemente comprometidos con una causa social, acusándoles (entre otras cosas) de ser malos estudiantes, lo que parece ser que les quita el derecho a plantarse ante la imposición de la LOMCE.

intereco¿Qué decir del pie de la fotografía que acompaña la pieza? Se trata de un artículo periodístico presente en la sección de “Sociedad”, debería aparecer el nombre del fotógrafo o, al menos, si se ha retirado de un archivo. Sin omitir el hecho de que en ningún momento aparece una descripción de dicha imagen, o un pie informativo; por el contrario, encontramos lo siguiente: “Parecen más bien agitadores”. Sí, porque si uno se fija bien, un adolescente agita una pancarta cerca de la que parece ser una madre o profesora.

Los líderes que han convocado para esta semana nuevas manifestaciones contra Wert son flojos en estudios. Predican el diálogo pero afirman que “los derechos se conquistan con violencia”.

En primer lugar, la huelga ha sido convocada por los sindicatos, tal y como aparece en las páginas web de los mismos, (ver FET UGT), (ver CCOO), (ver CGT) además de numerosas piezas periodísticas y notas de prensa. No sólo ha sido convocada por el Sindicato de Estudiantes (seguir leyendo), sino que también lo han hecho Comisiones Obreras (CCOO), la Unión General de Trabajadores (UGT) y la Confederación General del Trabajo (CGT), entre otros. Y el peso de estos tres últimos en la sociedad española es considerablemente mayor que el de los estudiantes que, a juzgar por el medio, han hecho y deshecho todo lo relacionado a la huelga ellos solitos. Además, en ningún lugar de la página web de dicho sindicato, entrevistas, artículos o cualquier publicación existente relacionada, aparecen declaraciones en favor a la violencia. Al contrario, en la página web del Sindicato de Estudiantes, figura lo siguiente: “Por esta razón desde el Sindicato de Estudiantes consideramos que es necesario continuar la lucha del curso anterior elevándola a un nivel superior, todavía más contundente, más masiva y más organizada, implicando a todos los estudiantes junto con nuestros padres, madres y profesores. Por eso hemos convocado una Semana de Movilización del 21 al 25 de octubre con tres días de HUELGA GENERAL ESTUDIANTIL (22, 23 y 24 de octubre) en todos los centros de estudio.”

El otoño se prevé singularmente caliente en Educación. Esta misma semana, los sindicatos estudiantiles han convocado movilizaciones para “frenar la reforma franquista de la educación (LOMCE) y los recortes del PP”.

Éste es el segundo párrafo del artículo. En la página web del Sindicato de Estudiantes se exponen detalladamente los motivos de la convocatoria a la huelga estudiantil, y se recalca la lucha mediante manifestaciones y huelgas en todo el territorio español. Si bien es verdad que la frase seleccionada por el periódico aparece en dicha web, éste la utiliza para llevar a una completa malinterpretación de los motivos por los cuales se convoca. Por el mero hecho de utilizar esta frase, la huelga se ha politizado para el medio, o han encontrado en esta frase la manera de politizarla a su favor. Además, tras las palabras seleccionadas por La Gaceta, el sindicato explica: medidas que suponen el mayor ataque a la escuela pública desde la caída de la dictadura franquista”, lo cual no supone una mentira. Encontramos ahí el paralelismo que se ha utilizado en el post, ése que ha sido malinterpretado por el medio y escogido como muestra del “extremismo” de los convocantes.

La nueva legislación incluye artículos como: “El Gobierno determinará los contenidos y el horario mínimo de las troncales” o “Suprime labarallobre-enciclopedia alvarez selectividad e implanta evaluaciones nacionales externas de competencias básicas –diseñadas por el Gobierno– para todos los alumnos al final de la secundaria obligatoria (ESO) y bachillerato, que habrán de superar para titularse”. Ambos suponen un verdadero riesgo tanto para la libertad de cátedra como para la libertad en cuanto al aprendizaje de contenidos, que vendrán impuestos por la ideología del Gobierno. Quizá el término no es acertado, y La Gaceta ha aprovechado para vincularlo a la extrema izquierda, dado que el “franquismo” no se ha condenado como fascismo… Pero tal y como expuse en la entrada “El país que le cambió el nombre al fascismo”, una de sus principales características es el adoctrinamiento de la sociedad desde la infancia, haciendo especial hincapié en esta etapa (que es cuando la persona es más maleable). Muchos hemos leído la “Enciclopedia Álvarez”, del profesor Antonio álvarez Pérez, en la que nuestros padres aprendían desde pequeños el amor a la Patria, la bondad de Dios y la Iglesia, la salvación que había supuesto Franco, o el papel que cada uno debía desempeñar en la sociedad. El problema es que una sociedad no puede estar expuesta a los intereses arbitrarios de quienes accedan al poder; del mismo modo que el franquismo creó una sociedad predispuesta a tomar esos valores como correctos, cualquier Gobierno que pueda modular cómo o qué se imparte al alumnado está convirtiéndole en discípulo de sí mismo.

Basta repasar la nómina de quienes dirigen los sindicatos. Empezando por su principal líder, Tohil Delgado. Está convencido de que no es un mal estudiante, que todo ha sido una campaña de la derecha para desprestigiarle, no solo a él, sino a todo el movimiento social de izquierdas que protesta contra las últimas reformas del Gobierno. A sus 28 años, es el secretario general del Sindicato de Estudiantes y aún no sabe lo que es trabajar, aunque –dice– eso no es culpa suya, ya que cuando acabó Sociología en 2006 no encontró trabajo. Razón por la que más tarde se matriculó en Antropología.

En primer lugar, a una persona comprometida y consecuente con sus ideales (sean los que sean), que acaba una carrera y comienza otra, no se le puede tachar de mal estudiante ni de que no sepa qué es trabajar. Además, más adelante comprobaremos que sí lo sabe pero parece ser que, para La Gaceta, el que escribe artículos en un periódico no trabaja. Como vemos en “ya que es colaborador del diario El Militante, un periódico digital de corriente marxista revolucionaria”, hacen alusión a una ocupación en un periódico. Sin embargo, tras una búsqueda intensiva, lo único que remite a la página web del periódico El Militante en relación a Tohil, son una entrevista y una serie de piezas en las que se habla de él. No aparece ninguna firmada con su nombre; pero es que, además, hay una reseña en el Huffington Post de España (ver más) indicando que colabora con este medio, en el que tiene varios artículos publicados.

En relación a lo que se asemeja a una crítica por estudiar dos carreras, parece ser que el medio no ha entendido que la relación existente entre los dos estudios cursados por Tohil, le otorgará una mayor especialización en su rama.

Por otra parte, el medio hace alusión a “una campaña de la derecha para desprestigiarle”. Si consideramos La Razón como un periódico “de la derecha”, seguro que todos recordamos la fotografía de Tohil en portada junto a otros cuatro estudiantes. Se basaron en sus actividades estudiantiles y políticas para despreciarles y criminalizarles, incluyendo falsas acusaciones.

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Uno de los rasgos que caracteriza al Sindicato de Estudiantes es su compromiso con la calle. Desde que el Gobierno de Rajoy llegó a la Moncloa, le han cogido gusto a la pancarta.

En este caso, los redactores se confunden intencionadamente de palabra, y hablan de un “compromiso con la calle” en lugar de uno con la sociedad. Además, denota lo mucho que se han informado para elaborar esta pieza y la carencia de memoria de dichos periodistas. En primer lugar, el Sindicato de Estudiantes no sólo convocó manifestaciones contra la aplicación de algunos artículos de la LOE en 2005, sino que lo volvieron a hacer contra Bolonia en 2009. Tanto PP, Iglesia, como asociaciones de la derecha española apoyaron estas manifestaciones y convocaron las suyas propias, de las que las hemerotecas de los medios, por suerte, guardan pruebas visuales.

Así que, el sindicato que convocó huelga y manifestaciones a nivel estatal para el día 8 de noviembre de 2005, le cogió gusto a la pancarta hace dos años (cuando el PP de Rajoy llegó a la Moncloa). El problema es que lo que ocurrió durante el gobierno de Zapatero se encuentra a un click del ratón, y para la memoria a corto plazo hay Internet.

Noticia publicada en El Mundo el 26 de septiembre de 2005 (ver más).

Noticia publicada en El País el 8 de noviembre de 2005 (ver más).

Al igual que Tohil, ha apoyado algunas acciones que poco tienen que ver con el movimiento estudiantil. En una ocasión firmó un manifiesto a favor de los astilleros de Gijón y más tarde pidió la liberación de dos trabajadores del sector que estaban acusados de terrorismo por unos incidentes ocurridos en el año 2007.

Bajo el criminalizador ladillo “Esperanza Aguirre debería mirar debajo de su coche”, el periódico arremete contra otros líderes estudiantiles reconocidos. En primer lugar se refiere a la Asturiana Beatriz García, secretaria general del mismo sindicato que Tohil. Aunque la frase arriba expuesta no tenga relación alguna con ella, sino con otro líder estudiantil residente en la otra punta del país, se sirven de ella para condenar los actos sociales celebrados en relación a los astilleros de Gijón, y a sus colaboradores. En todo momento, en lugar de mostrar una imagen de una estudiante con principios y comprometida con ellos, La Gaceta se esfuerza por desprestigiarle.

A diferencia de otros líderes sindicales, Ordóñez es mucho más joven –20 años– y no estudia una carrera universitaria. Está matriculado en el módulo de FP superior integración social, cosa por la que ni mucho menos se considera un mal estudiante.

En primer lugar, se hace especial hincapié en el hecho de que no esté estudiando una carrera universitaria, sino una FP de grado superior. Según la LOE, un estudiante que ha accedido a un grado superior con menos de 25 años, o bien ha superado uno medio y la prueba de acceso al superior, o bien ha cursado Bachillerato. De este modo, un alumno que curse una FP no tiene en absoluto por qué ser “mal estudiante”, lo que el periódico se empeña en insinuar que debería considerarse Albert.

También es importante recalcar que se ha empezado a hacer alusión a él tras hablar de Beatriz, sin embargo, anteriormente se exponen sus ideologías políticas, los altercados en anteriores manifestaciones, y varias citas de las que los periódicos se hicieron eco en su día (como las que componen ambos ladillos).

Y así, una larga lista de etcéteras. Tras un comprobado y abusivo proceso de desprestigio hacia los líderes estudiantiles llevado a cabo por algunos medios de comunicación de derechas posicionados completamente a favor del Ejecutivo, el resto de estudiantes que secundan las medidas emprendidas por estos jóvenes sindicalistas, esos cuyos derechos están en juego, vuelven a ser una vez más las víctimas finales. Si estos líderes defienden los intereses de todo un colectivo, todos aquellos que “tan sólo” pasan dificultades a la hora de abonar las tasas, conseguir becas o aprobar, pero no perciben ingresos en su nómina (como ha recalcado el periódico) y tampoco participan activamente en una organización… ¿Qué son? ¿Merecen llamarse estudiantes? ¿Y trabajadores?

Sin embargo, esa minoría que accede a sus estudios sin preocuparse de cuántos créditos podrá pagar y en cuántos plazos podrá fragmentar el pago, que se escandaliza porque el dinero de un viernes de fiesta universitaria se destine a becas, que no las necesitan o ni siquiera pueden plantearse (por nivel de renta) optar a ellas… Esa minoría será a quienes llamen “buenos estudiantes”. Y ya no sólo se trata de dinero, sino de ideología, de respeto al creyente y al ateo, a las lenguas, de reconocimiento a las labores docentes…

Se trata de que aseguremos un futuro a la educación gratuita, y sobre todo libre.

Análisis a partir de la noticia publicada en la edición digital de La Gaceta el pasado martes 22 de octubre (ver más).

Fotografía publicada en cuatro.com

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Santiago Rosado @SantiRosOr La mejor ayuda que podemos prestar a las mujeres del Tercer Mundo es condenar desde una posición abiertamente antiimperialista todas las “intervenciones humanitarias” seguir leyendo

Traemos a nuestro blog una visión diferente de la realidad de genero, la que nos ofrece este articulo publicado por el portal de contra información anarquista Lahaine.org, firmado por Alizia Sturtze. En el vemos como se cuestionan abiertamente los roles del feminismo tradicional por considerarlo reflejo de una sociedad capitalista, burguesa y con un profundo planteamiento etnocentrista, donde lo occidental ocupa un valor absoluto propio del imperialismo cultural, cuestionado en otros campos por la escuela de Fráncfort y por la visión marxista de Filósofos y pensadores como Erich Fromm o Herbert Marcuse.
En el articulo se cita a la gran luchadora por los derechos de los afroamericanos Ángela Davis, que sin duda será motivo de otra entrada en este blog, por la transcendencia de su lucha y la coherencia de sus posicionamientos ideológicos. Se establece una conexión clara entre las diversas luchas de emancipación que existen a día de hoy (mujeres, obreros, pueblos indígenas, culturas minorizadas) y las evidentes analogías existentes entre la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos, la lucha obrera y la lucha feminista.
También encontramos opiniones interesantes de mujeres feministas de países árabes que evidencian que gran parte de las campanas contra la ablación del clítoris o las polémicas sobre velos y libertades de la mujer, están contaminados por una polémicas occidental que no responde a las prioridades y necesidades de las mujeres de estos países, si no simplemente a los deseos anhelos e intereses de un lobby feminista, que define a las mujeres de estos países desde unas posiciones totalmente ajenas a sus realidades culturales. Por otra parte intentan reducir la complejidad de la situación de las mujeres de estos países únicamente a un conflicto de genero obviando las interacciones existentes entre opresión económica, sexual y cultural, que por otra parte deben parte de su raíz a la intervención imperialista de occidente. Estableciendo como prioridad la incorporación de la mujer al trabajo y la alfabetización de esta antes de poder dar cualquier otro paso para derrocar el patriarcado en el tercer mundo