Clara Ribes @angelcaido89

En esta entrada al blog pretendo dejar constancia de las desigualdades existentes entre los estudiantes españoles, y del trato que reciben por parte de algunos medios de comunicación. Actualmente, debido a la situación económica en la que está sumido el país, y las medidas que ha tomado el Ejecutivo para solucionar estos problemas, las movilizaciones se suceden cada vez con mayor asiduidad. En materia educativa, no sólo profesores y maestros están sufriendo recortes en sus nóminas y constantes despidos (además de la supresión de las pagas derivadas de trienios y sexenios anteriormente aprobada), sino que muchos alumnos están viéndose privados de su derecho a estudiar. ¿Por qué unos sí y otros no? Se supone que es un derecho. Y las dificultades estriban en los problemas que entraña para unos (o sus familias) el pago de las tasas, el optar a becas, el presentarse a exámenes y evaluar si trabajan, etc. Mientras que una afortunada minoría vive ajena a esto, convirtiéndose en una facción de la sociedad alejada del resto en este aspecto… Podríamos decir que se trata de una nueva clase social.

El hecho de que las movilizaciones sociales en materia educativa suelan ser convocadas por partidos políticos, sindicatos o asociaciones de estudiantes, da pie al Gobierno (en este caso), a los medios de comunicación afines a éste y a las facciones más conservadoras del país a criticar la politización de los movimientos y tacharlos de “izquierdistas” o de “extrema izquierda”.

El martes, una noticia publicada en la edición digital de La Gaceta, (seguir leyendo) hacía sangrar los ojos a todos los estudiantes que compaginan estudios con trabajo, que les cuesta llegar a fin de mes, que pierden el derecho a beca, que tardan más que lo establecido en finalizar la carrera… Y así, una larga lista de etcéteras. Algunos, además de cursar sus materias y pagar los costes de sus estudios, colaboran gratuitamente en diversos colectivos que buscan mejorar las condiciones educativas. Ahora bien, según Intereconomía, son estos jóvenes los que incitan a la violencia, los peores estudiantes, los que “no trabajan”. Tras leer el artículo al completo, podemos concluir que, para este medio, esos estudiantes son poco menos que los parias de la sociedad.

El titular de la pieza, “Líderes estudiantiles, malos estudiantes”, deja claro que la intención del medio no es otra que arremeter contra los estudiantes firmemente comprometidos con una causa social, acusándoles (entre otras cosas) de ser malos estudiantes, lo que parece ser que les quita el derecho a plantarse ante la imposición de la LOMCE.

intereco¿Qué decir del pie de la fotografía que acompaña la pieza? Se trata de un artículo periodístico presente en la sección de “Sociedad”, debería aparecer el nombre del fotógrafo o, al menos, si se ha retirado de un archivo. Sin omitir el hecho de que en ningún momento aparece una descripción de dicha imagen, o un pie informativo; por el contrario, encontramos lo siguiente: “Parecen más bien agitadores”. Sí, porque si uno se fija bien, un adolescente agita una pancarta cerca de la que parece ser una madre o profesora.

Los líderes que han convocado para esta semana nuevas manifestaciones contra Wert son flojos en estudios. Predican el diálogo pero afirman que “los derechos se conquistan con violencia”.

En primer lugar, la huelga ha sido convocada por los sindicatos, tal y como aparece en las páginas web de los mismos, (ver FET UGT), (ver CCOO), (ver CGT) además de numerosas piezas periodísticas y notas de prensa. No sólo ha sido convocada por el Sindicato de Estudiantes (seguir leyendo), sino que también lo han hecho Comisiones Obreras (CCOO), la Unión General de Trabajadores (UGT) y la Confederación General del Trabajo (CGT), entre otros. Y el peso de estos tres últimos en la sociedad española es considerablemente mayor que el de los estudiantes que, a juzgar por el medio, han hecho y deshecho todo lo relacionado a la huelga ellos solitos. Además, en ningún lugar de la página web de dicho sindicato, entrevistas, artículos o cualquier publicación existente relacionada, aparecen declaraciones en favor a la violencia. Al contrario, en la página web del Sindicato de Estudiantes, figura lo siguiente: “Por esta razón desde el Sindicato de Estudiantes consideramos que es necesario continuar la lucha del curso anterior elevándola a un nivel superior, todavía más contundente, más masiva y más organizada, implicando a todos los estudiantes junto con nuestros padres, madres y profesores. Por eso hemos convocado una Semana de Movilización del 21 al 25 de octubre con tres días de HUELGA GENERAL ESTUDIANTIL (22, 23 y 24 de octubre) en todos los centros de estudio.”

El otoño se prevé singularmente caliente en Educación. Esta misma semana, los sindicatos estudiantiles han convocado movilizaciones para “frenar la reforma franquista de la educación (LOMCE) y los recortes del PP”.

Éste es el segundo párrafo del artículo. En la página web del Sindicato de Estudiantes se exponen detalladamente los motivos de la convocatoria a la huelga estudiantil, y se recalca la lucha mediante manifestaciones y huelgas en todo el territorio español. Si bien es verdad que la frase seleccionada por el periódico aparece en dicha web, éste la utiliza para llevar a una completa malinterpretación de los motivos por los cuales se convoca. Por el mero hecho de utilizar esta frase, la huelga se ha politizado para el medio, o han encontrado en esta frase la manera de politizarla a su favor. Además, tras las palabras seleccionadas por La Gaceta, el sindicato explica: medidas que suponen el mayor ataque a la escuela pública desde la caída de la dictadura franquista”, lo cual no supone una mentira. Encontramos ahí el paralelismo que se ha utilizado en el post, ése que ha sido malinterpretado por el medio y escogido como muestra del “extremismo” de los convocantes.

La nueva legislación incluye artículos como: “El Gobierno determinará los contenidos y el horario mínimo de las troncales” o “Suprime labarallobre-enciclopedia alvarez selectividad e implanta evaluaciones nacionales externas de competencias básicas –diseñadas por el Gobierno– para todos los alumnos al final de la secundaria obligatoria (ESO) y bachillerato, que habrán de superar para titularse”. Ambos suponen un verdadero riesgo tanto para la libertad de cátedra como para la libertad en cuanto al aprendizaje de contenidos, que vendrán impuestos por la ideología del Gobierno. Quizá el término no es acertado, y La Gaceta ha aprovechado para vincularlo a la extrema izquierda, dado que el “franquismo” no se ha condenado como fascismo… Pero tal y como expuse en la entrada “El país que le cambió el nombre al fascismo”, una de sus principales características es el adoctrinamiento de la sociedad desde la infancia, haciendo especial hincapié en esta etapa (que es cuando la persona es más maleable). Muchos hemos leído la “Enciclopedia Álvarez”, del profesor Antonio álvarez Pérez, en la que nuestros padres aprendían desde pequeños el amor a la Patria, la bondad de Dios y la Iglesia, la salvación que había supuesto Franco, o el papel que cada uno debía desempeñar en la sociedad. El problema es que una sociedad no puede estar expuesta a los intereses arbitrarios de quienes accedan al poder; del mismo modo que el franquismo creó una sociedad predispuesta a tomar esos valores como correctos, cualquier Gobierno que pueda modular cómo o qué se imparte al alumnado está convirtiéndole en discípulo de sí mismo.

Basta repasar la nómina de quienes dirigen los sindicatos. Empezando por su principal líder, Tohil Delgado. Está convencido de que no es un mal estudiante, que todo ha sido una campaña de la derecha para desprestigiarle, no solo a él, sino a todo el movimiento social de izquierdas que protesta contra las últimas reformas del Gobierno. A sus 28 años, es el secretario general del Sindicato de Estudiantes y aún no sabe lo que es trabajar, aunque –dice– eso no es culpa suya, ya que cuando acabó Sociología en 2006 no encontró trabajo. Razón por la que más tarde se matriculó en Antropología.

En primer lugar, a una persona comprometida y consecuente con sus ideales (sean los que sean), que acaba una carrera y comienza otra, no se le puede tachar de mal estudiante ni de que no sepa qué es trabajar. Además, más adelante comprobaremos que sí lo sabe pero parece ser que, para La Gaceta, el que escribe artículos en un periódico no trabaja. Como vemos en “ya que es colaborador del diario El Militante, un periódico digital de corriente marxista revolucionaria”, hacen alusión a una ocupación en un periódico. Sin embargo, tras una búsqueda intensiva, lo único que remite a la página web del periódico El Militante en relación a Tohil, son una entrevista y una serie de piezas en las que se habla de él. No aparece ninguna firmada con su nombre; pero es que, además, hay una reseña en el Huffington Post de España (ver más) indicando que colabora con este medio, en el que tiene varios artículos publicados.

En relación a lo que se asemeja a una crítica por estudiar dos carreras, parece ser que el medio no ha entendido que la relación existente entre los dos estudios cursados por Tohil, le otorgará una mayor especialización en su rama.

Por otra parte, el medio hace alusión a “una campaña de la derecha para desprestigiarle”. Si consideramos La Razón como un periódico “de la derecha”, seguro que todos recordamos la fotografía de Tohil en portada junto a otros cuatro estudiantes. Se basaron en sus actividades estudiantiles y políticas para despreciarles y criminalizarles, incluyendo falsas acusaciones.

larazon-estudiantes_560x280

Uno de los rasgos que caracteriza al Sindicato de Estudiantes es su compromiso con la calle. Desde que el Gobierno de Rajoy llegó a la Moncloa, le han cogido gusto a la pancarta.

En este caso, los redactores se confunden intencionadamente de palabra, y hablan de un “compromiso con la calle” en lugar de uno con la sociedad. Además, denota lo mucho que se han informado para elaborar esta pieza y la carencia de memoria de dichos periodistas. En primer lugar, el Sindicato de Estudiantes no sólo convocó manifestaciones contra la aplicación de algunos artículos de la LOE en 2005, sino que lo volvieron a hacer contra Bolonia en 2009. Tanto PP, Iglesia, como asociaciones de la derecha española apoyaron estas manifestaciones y convocaron las suyas propias, de las que las hemerotecas de los medios, por suerte, guardan pruebas visuales.

Así que, el sindicato que convocó huelga y manifestaciones a nivel estatal para el día 8 de noviembre de 2005, le cogió gusto a la pancarta hace dos años (cuando el PP de Rajoy llegó a la Moncloa). El problema es que lo que ocurrió durante el gobierno de Zapatero se encuentra a un click del ratón, y para la memoria a corto plazo hay Internet.

Noticia publicada en El Mundo el 26 de septiembre de 2005 (ver más).

Noticia publicada en El País el 8 de noviembre de 2005 (ver más).

Al igual que Tohil, ha apoyado algunas acciones que poco tienen que ver con el movimiento estudiantil. En una ocasión firmó un manifiesto a favor de los astilleros de Gijón y más tarde pidió la liberación de dos trabajadores del sector que estaban acusados de terrorismo por unos incidentes ocurridos en el año 2007.

Bajo el criminalizador ladillo “Esperanza Aguirre debería mirar debajo de su coche”, el periódico arremete contra otros líderes estudiantiles reconocidos. En primer lugar se refiere a la Asturiana Beatriz García, secretaria general del mismo sindicato que Tohil. Aunque la frase arriba expuesta no tenga relación alguna con ella, sino con otro líder estudiantil residente en la otra punta del país, se sirven de ella para condenar los actos sociales celebrados en relación a los astilleros de Gijón, y a sus colaboradores. En todo momento, en lugar de mostrar una imagen de una estudiante con principios y comprometida con ellos, La Gaceta se esfuerza por desprestigiarle.

A diferencia de otros líderes sindicales, Ordóñez es mucho más joven –20 años– y no estudia una carrera universitaria. Está matriculado en el módulo de FP superior integración social, cosa por la que ni mucho menos se considera un mal estudiante.

En primer lugar, se hace especial hincapié en el hecho de que no esté estudiando una carrera universitaria, sino una FP de grado superior. Según la LOE, un estudiante que ha accedido a un grado superior con menos de 25 años, o bien ha superado uno medio y la prueba de acceso al superior, o bien ha cursado Bachillerato. De este modo, un alumno que curse una FP no tiene en absoluto por qué ser “mal estudiante”, lo que el periódico se empeña en insinuar que debería considerarse Albert.

También es importante recalcar que se ha empezado a hacer alusión a él tras hablar de Beatriz, sin embargo, anteriormente se exponen sus ideologías políticas, los altercados en anteriores manifestaciones, y varias citas de las que los periódicos se hicieron eco en su día (como las que componen ambos ladillos).

Y así, una larga lista de etcéteras. Tras un comprobado y abusivo proceso de desprestigio hacia los líderes estudiantiles llevado a cabo por algunos medios de comunicación de derechas posicionados completamente a favor del Ejecutivo, el resto de estudiantes que secundan las medidas emprendidas por estos jóvenes sindicalistas, esos cuyos derechos están en juego, vuelven a ser una vez más las víctimas finales. Si estos líderes defienden los intereses de todo un colectivo, todos aquellos que “tan sólo” pasan dificultades a la hora de abonar las tasas, conseguir becas o aprobar, pero no perciben ingresos en su nómina (como ha recalcado el periódico) y tampoco participan activamente en una organización… ¿Qué son? ¿Merecen llamarse estudiantes? ¿Y trabajadores?

Sin embargo, esa minoría que accede a sus estudios sin preocuparse de cuántos créditos podrá pagar y en cuántos plazos podrá fragmentar el pago, que se escandaliza porque el dinero de un viernes de fiesta universitaria se destine a becas, que no las necesitan o ni siquiera pueden plantearse (por nivel de renta) optar a ellas… Esa minoría será a quienes llamen “buenos estudiantes”. Y ya no sólo se trata de dinero, sino de ideología, de respeto al creyente y al ateo, a las lenguas, de reconocimiento a las labores docentes…

Se trata de que aseguremos un futuro a la educación gratuita, y sobre todo libre.

Análisis a partir de la noticia publicada en la edición digital de La Gaceta el pasado martes 22 de octubre (ver más).

Fotografía publicada en cuatro.com

Lomce-manifestacion-dimision-Jose_Ignacio_Wert-educacion_MDSIMA20131024_0415_7

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s