“Un inmigrante muere en la parte marroquí durante una avalancha de unos 200 a Melilla”

Publicado: noviembre 6, 2013 en ANÁLISIS Y CORRECCIÓN
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Laura Aguilar  @LauretaAguilarH
 
Un inmigrante muere en la parte marroquí durante una avalancha de unos 200 a Melilla
Unos 100 lograron pasar a la ciudad española y en este lado no hubo heridos ni entre los inmigrantes ni los guardias civiles.
 
 
Un inmigrante de origen subsahariano ha muerto este martes cuando intentaba saltar la doble valla que separa Marruecos de Melilla, en la parte marroquí, después de caer desde la alambrada que tiene una altura de seis metros cada una, según han informado fuentes policiales españoles. El fallecido se desplomó en la parte marroquí del vallado y fue trasladado a un centro sanitario de Nador (Marruecos) donde no se pudo hacer nada por salvarle la vida, según dichas fuentes. En la parte marroquí habría otros cuatro heridos, aunque no se ha detallado el alcance de las lesiones El fatal suceso ha ocurrido durante una avalancha de entre 150 y 200 subsharianos la madrugada de esta martes, sobre las 05.00 horas, en la zona de Tres Forcas y de los que unos 100 han logrado pasar a Melilla mientras el resto fueron rechazados por las fuerzas policiales marroquíes. Además del fallecido, en la parte marroquí habría otros cuatro heridos, aunque no se ha detallado el alcance de las lesiones, mientras en la parte española la Delegación del Gobierno en Melilla ha asegurado que no ha habido heridos ni entre los guardias civiles que hicieron frente a la avalancha ni entre el centenar de subsaharianos que logró su objetivo de pisar suelo español. A estos se les abrirá un expediente de expulsión por entrada ilegal en España pero mientras se realiza este trámite, que muchas veces no se puede concluir por las negativas de sus países de origen a aceptar la repatriación al negar que sean nacionales propios, serán acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) hasta su salida a la Península, en meses e incluso en años, dependiendo de la situación del indocumentado. Leer original.
 
 
 
 

La noticia adjunta arriba y que a continuación  me dispongo a analizar corresponde al diario 20minutos.es.

En el titular  ya encontramos una de las formulas léxicas que más abundan en el discurso que los medios elaboran sobre los inmigrantes, la generalización:  “Un inmigrante muere en la parte marroquí durante una avalancha de unos 200 a Melilla. “.  En primer lugar se utiliza la palabra “inmigrante”, confiriendo al fallecido una identidad sólo como parte de una masa y despojándolo de la suya propia y en segundo lugar,  la utilización de “una avalancha de unos 200” resulta inapropiada para referirse a seres humanos, además de que se hace obvia la metáfora que mediante la utilización del término “avalancha”  intenta insistir en los “efectos negativos de la inmigración ” ( la  supuesta  amenaza de “invasión”). En el cuerpo de texto, vuelve a repetirse en varias ocasiones el término “inmigrante/es”, así como se vuelve a utilizar el “unos …” ( en este caso 100) y se repite la palabra “avalancha” con el fin de reforzar el mensaje ( en este caso “avalancha de entre 150 y 200 subsaharianos”).

Además, en el artículo se separa en todo momento lo sucedido “en la parte marroquí” y “en este lado”, contribuyendo a la exclusión, a la separación de “el otro”, del “diferente”, como si todo no hubiera sucedido en el mismo planeta. Encontramos también continuas referencias al ámbito policial  (“guardias civiles”, “fuerzas  policiales”, etc.) con el fin de remarcar “que se trata de un hecho ilegal que la policía estaba intentando impedir”. Esto se refuerza con la utilización de argumentos que aluden a la esfera de la criminalidad y la delincuencia: “fueron rechazados por las fuerzas policiales” contribuyendo esto también a afirmar ” la capacidad de las instituciones policiales”, que se limitan a “cumplir su cometido de manera eficaz”.

A todo esto se añade que las personas que cruzaron la frontera son presentadas como  el centenar de subsaharianos que logró su objetivo de pisar suelo español”, generalizando de nuevo y situándolos fuera del sistema, de lo legal, resaltando en el párrafo siguiente que “se les abrirá un expediente de expulsión por entrada ilegal en España” (contribuyendo a reafirmar lo mencionado arriba: “que las autoridades actúan” y que “todo el esfuerzo no ha servido para nada porque finalmente volverán a sus países”, resaltando de nuevo los efectos negativos, para que estos sirvan de  “advertencia”  para los futuros aspirantes).

Por último, se resalta también que “mientras se realiza este trámite, que muchas veces no se puede concluir por las negativas de sus países de origen a aceptar la repatriación al negar que sean nacionales propios, serán acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) hasta su salida a la Península, en meses e incluso en años, dependiendo de la situación del indocumentado.” Dónde, además de utilizarse el término “indocumentado”, que de nuevo hace referencia a la ilegalidad, se introduce un claro argumento en el que el inmigrante irregular es presentado como una carga social, aludiendo, de manera bastante directa, a que sus países “no los aceptan” y “al país de acogida  es al que le toca hacerse cargo”, incluyendo implícitamente el mensaje de ” esto genera un prejuicio económico en -nuestra- sociedad”.

Con noticias como éstas, desde los medios más conservadores hasta los más “progresistas” (no nos vamos a engañar) presentan y tratan de configurar la identidad mediática de los inmigrantes, ayudando a legitimar el hegemónico discurso de las élites dominantes, en el que intentan establecer una palpable separación entre el “ellos” y el “nosotros”. La escasa presencia de inmigrantes como fuentes informativas o creadores del discurso mediático los convierte en actores pasivos y es por todo ello que me gustaría concluir invitando a la reflexión, y es que nos corresponde a nosotros, en primera instancia como comunicadores, pero también como personas, el ayudar a conseguir que puedan llegar a definir por ellos mismos su identidad a través del discurso mediático o al menos el no seguir legitimando el discurso de las élites, para lograr acabar de una vez por todas con la reproducción del racismo en los medios de comunicación y, por ende, con su reflejo en la sociedad.

BIBLIOGRAFÍA : Para realizar el post he consultado:

-CASERO, Andreu (2002) “Discurso mediático, inmigración e ilegalidad: legitimando la exclusión a través de las noticias.” Castellón: Universitat Jaume I.

-Recomanacions del Consell Audiovisual de Catalunya sobre el tractament informatiu de la immigració.

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