Archivos de la categoría ‘ACTUALIDAD’

Laura Aguilar  @LauretaAguilarH

Hoy queremos presentaros el reportaje Miss Representation.  Esta producción se estrenó en el programa de Oprah Winfrey en noviembre de 2011 y su emisión se convirtió en toda una llamada a la acción que obtuvo respuesta inmediata en Internet. A España llegó en 2013 por La 2 de TVE y en ella han participado importantes educadores, intelectuales, periodistas y actrices apostando por un cambio radical hacia una sociedad  donde los hombres dejen de sentirse amenazados por el acceso de la mujer a ámbitos tradicionalmente masculinos.

A veces no somos conscientes del poder que los medios de comunicación ejercen sobre nosotros prácticamente desde nuestro nacimiento. En ellos, la mujer es presentada de forma irreal y superficial, concentrando el mayor número de estereotipos sexistas posibles, atribuyéndosele unos roles claramente marcados y cosificándola. Las personas más jóvenes, claramente expuestas a los medios, interiorizan sin darse cuenta estos estereotipos, censurando a quién no cumple con los patrones marcados.

La publicidad y los medios de comunicación, se sirven de la inseguridad para generar ventas. El culto a la belleza y a unos modelos de mujer totalmente irreales ayuda a los garantes del capitalismo a seguir ganando dinero, además de que contribuye fuertemente a mantener las desigualdades entre los géneros.  Además en los medios de comunicación y en otros campos relevantes de la vida pública, como la política , el número de mujeres sigue siendo extremadamente bajo  o en los peores casos, inexistente. Así, el resto no encuentra ningún modelo de referencia más allá del patrón/estereotipo que les dice que su única forma de tener poder es ser guapas y delgadas, además de convertirse en la “mujer perfecta” que los roles de género de la “feminidad moderna” marcan.

Como ya he dicho, si no se ve la representación, si no contamos con mujeres en puestos importantes, si continuamos legitimando esta imposición social de género, en que se disuade a las mujeres de acceder al poder defendiendo que el liderazgo es algo ” de hombres”, lo que están percibiendo las mujeres de toda la humanidad es que no pueden ser eso, “porque no pueden ser lo que no existe”. Asimismo, a las pocas que logran acceder a  puestos de cierta influencia, véase una senadora o una directora de informativos, se las cuestiona y se llega incluso a dudar de su cualificación sólo por el hecho de ser mujeres.

Considero que el cambio debería comenzar por empezar a crear nuestra propia visión del personaje femenino, por exigir a los medios su responsabilidad (y que estos dejaran de esconderse detrás de la “libertad de expresión” para continuar legitimando un modelo erróneo) y a los gobiernos que legislen por y para mejorar esta situación de forma real.  Debemos aportar nuestras muchas perspectivas de mujer para dejar de oír la versión masculina  de nuestra propia historia y que así todas podamos pasar a descubrir nuestro verdadero poder.

Y, como bien dice el reportaje, dejar de lado los prejuicios y  vivir según  nuestra propia visión de lo que puede ser una mujer.

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Cine
Elena Sánchez // @21elenaa

¿Es sexista el cine? A las mujeres les está costando abrirse paso en ciertos terrenos de la industria cinematográfica. Algunos datos: solo el 9% de las 250 películas más taquilleras de 2012 fueron dirigidas por mujeres. En 85 años, han sido cuatro las ocasiones en que una mujer ha sido candidata al Oscar a la mejor dirección (y hubo que esperar hasta 2010 para que una mujer, Kathryn Bigelow, consiguiera la estatuilla). Eso detrás de las cámaras. Pero, ¿cómo muestra el cine al sexo femenino? En muchos casos, la mujer sigue dependiendo del hombre cuando aparece en la gran pantalla: la chica del héroe, la mujer de su amigo… Para hacer más visibles las desigualdades de género, algunos cines de Estocolmo y la televisión por cable de Suecia han empezado a aplicar de forma oficial el test de Bechdel para clasificar las películas.

Pero, ¿en qué consiste el test de Bechdel? Es una prueba muy simple cuyo origen se remonta a un cómic de 1985 de Alison Bechdel, artista y lesbiana militante. En la tira titulada The Rule, publicada dentro de los tebeos Dykes to Watch Out For (Unas bollos de cuidado en su edición española), dos personajes se plantean ir a ver una película. Una de las protagonistas comenta que no ve ninguna que no reúna tres requisitos:

– En la película tienen que aparecer al menos dos mujeres en pantalla cuyos personajes tengan nombre.

– Esas mujeres tienen que hablar entre ellas.

– El tema de conversación no puede ser un hombre.

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Tira ‘The Rule’ (‘La regla’), de Alison Bechdel.

Lo que nació casi como una broma o un juego ha terminado por convertirse en Suecia en una nueva forma de calificar las películas que ayuda a discernir si la película promueve desigualdades de género. La intención es destacar que muchas menos películas de lo que pensamos superan esta regla. Otra cuestión es si superar o no este test es realmente significativo. Para algunos críticos, su aplicación en los cines suecos puede entenderse más bien como una estrategia publicitaria. Sugen dudas como si una mujer, por muy feminista que sea, no puede disfrutar viendo películas como Drive o Pulp Fiction, que no superan esta prueba. ¿Qué problema hay en que lo haga?

Por otra parte, muchos filmes que sí aprueban el test no aportan realmente nada a la igualdad de géneros. Además, se dan paradojas como que la película por la que Kathryn Bigelow ganó el Oscar a la mejor dirección, En tierra hostil, no cumple ninguno de los tres requisitos.

Según un estudio, en las 100 películas más taquilleras de 2011, el 33% de los personajes eran femeninos, y solo el 11% eran protagonistas. Pero la cuestión no es tanto si aparecen mujeres o no. La cuestión es qué papel juegan, si se reflejan sus complejas personalidades e interesantes vidas.

Sin embargo, en ocasiones, el test de Bechdel se usa como escudo para no profundizar en los personajes femeninos: con superarlo es suficiente. Una exguionista explicaba en 2008 en su blog cómo le habían enseñado que la verdadera razón para incluir una mujer en un guion es revelar cosas sobre los personajes masculinos. “Cualquier otra finalidad que yo asignara a las mujeres era secundaria. Podía hacer lo que quisiera siempre y cuando los propósitos de las mujeres no amenazaran con distraer a la audiencia de los propósitos de los hombres”, explicaba.

El test de Bechdel ha tenido mucho eco en algunos foros. En Internet incluso existe una base de datos, The Bechdel Test Movie List, con un listado de películas valoradas en función de estos criterios. Cuando se presta atención y se repasan los títulos de algunas de las películas más taquilleras o tenidas en alta estima por la crítica sorprende la cantidad de ellas que no superan una prueba aparentemente tan sencilla. Pasamos revista a algunas de ellas:

– El señor de los anillos

Ninguna de las tres partes de la adaptación a la gran pantalla de los libros de Tolkien supera la prueba. A pesar de tener personajes femeninos relevantes, no coinciden en pantalla, por lo que es imposible que hablen entre ellas.

Anillos

– Harry Potter

Dos de las películas basadas en los libros de J.K. Rowling no pasan la prueba: Harry Potter y el cáliz de fuego y Harry Potter y las reliquias de la muerte 2. Aparecen mujeres, incluso aparecen a la vez en pantalla, pero no mantienen un diálogo entre sí.

– Avatar

Ocurre algo parecido: sí que aparecen mujeres a la vez y en alguna ocasión alguna dirige una frase a la otra, pero no mantienen una conversación real. Solo hay una excepción: una conversación entre Neytiri y su madre, pero el tema del diálogo es Jake. No sirve.

Avatar

– Ciudadano Kane

Los clásicos tampoco se libran de ser puestos a prueba. Puede ser considerada una de las mejores películas de la historia por gran parte de la crítica especializada, pero enCiudadano Kane, a pesar de haber varios personajes femeninos, solo hablan entre ellos en una ocasión y es sobre un hombre.

– La guerra de las galaxias

La trilogía original no supera el test de Bechdel. Solo hay tres personajes femeninos con nombre y en ninguna de las tres películas intercambian una palabra entre ellas. De la segunda trilogía, los episodios I y II sí que superan la prueba, pero el tercer episodio vuelve a suspender.

Leia

– La princesa prometida

Un cuento moderno… no tan moderno. Por lo menos, si nos guiamos por el test de Bechdel. En alguna ocasión aparecen dos mujeres hablando entre ellas, pero el tema de conversación es un hombre, así que… suspenso.

– La jungla de cristal

Curiosamente, la película protagonizada por Bruce Willis, todo un clásico ya del cine de acción que rezuma testosterona por los cuatro costados, sí que pasa la prueba gracias a un diálogo entre la mujer de McClane y su secretaria. La jungla de cristal 2 también aprueba. La buena racha se acaba en la tercera y cuarta partes, que no pasan el test.

– El padrino

La primera parte de El padrino, como era de esperar, no pasa la prueba. La segunda parte de la saga sí que aprueba el test con un diálogo entre Connie Corleone y su madre.

– Vértigo

Listas como la de Sight & Sound la sitúan como la mejor película de la historia. Sin embargo, el filme de Alfred Hitchcock no aprueba el test de Bechdel.

Vertigo

¿Y cómo está la situación en las películas más recientes? Entre los títulos que suenan con más fuerza para los Oscar de este año y que ya se han estrenado en España también hay varias que suspenden este test:

– Capitán Phillips

Tom Hanks encabeza el reparto de esta película dirigida por Paul Greengrass y centrada en un grupo de piratas, todos ellos hombres.

– El quinto poder

La película sobre el fundador de Wikileaks, Julian Assange, y protagonizada por Benedict Cumberbatch tampoco cumple las tres condiciones imprescindibles.

– Gravity

A pesar de estar protagonizada por una mujer, Sandra Bullock, el argumento de la película hace que sea la única mujer en pantalla, por lo que en los cines de Suecia suspendería en su nueva clasificación.

Gravity

¿Y las películas de superhéroes, tan de moda últimamente? ¿Superan el test de Bechdel?

– El caballero oscuro

Aunque, aparentemente, la película de Christopher Nolan aprueba gracias a una conversación entre la detective Ramírez y la mujer de Jim Gordon, esa charla se mantiene mientras que Ramírez está siendo apuntada por un arma, por lo que no se puede considerar una conversación real entre dos mujeres. El caballero oscuro: la leyenda renacetampoco pasa la prueba.

– Iron Man

La primera parte de la saga de películas protagonizadas por Robert Downey Jr. no pasaba la prueba, ya que, aunque hay una conversación entre dos mujeres, es sobre un hombre. Las dos partes siguientes pasarían la prueba, pero con dudas, ya que solo pequeñas partes de los diálogos que tienen los personajes femeninos son sobre otros temas que no sean hombres.

– Los vengadores

Las mujeres que aparecen en esta película no hablan entre ellas en ningún momento, así que no consigue satisfacer dos de las tres reglas básicas para pasar el test de Bechdel.

– Thor

En las dos películas centradas en el dios Thor hay mujeres que coinciden en pantalla y que hablan entre ellas sobre temas que no tienen que ver con los hombres. Aprobado con nota.

Artículo extraído del blog “Mujeres” de Elpais.com – Leélo aquí

Laura Aguilar  @LauretaAguilarH
 
Los adolescentes replican los patrones machistas que pueden conducir a situaciones de violencia.
 Las redes y el móvil facilitan las situaciones de control.
 
 Un 21% de los adolescentes españoles está de acuerdo con la afirmación de que los hombres no deben llorar. Uno de cada cinco cree que está bien que los chicos salgan con muchas chicas, pero no al revés. El 12,8% no considera maltrato amenazar —o recibir amenazas— en caso de que su pareja quiera romper la relación. El sexismo y los estereotipos de género perviven entre los adolescentes españoles. Y el retrato robot de cómo son y cómo viven sus relaciones muestra que, además, no son conscientes de ello. Conocen el discurso y la información sobre violencia de género, pero no la trasladan a su vida. La radiografía es llamativa: el 4% de las adolescentes de entre 14 y 19 años han sido agredidas por el chico con el que salen o salían; y casi una de cada cuatro confiesa que su novio o exnovio las controla hasta el punto de fiscalizar con quién hablan o como visten. Control, relatan, a golpe de Tuenti y WhatsApp.

Continuar leyendo.

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Aïda Galmés // @aideta_riot

Hoy no escribimos nosotras en la sección de OPINIÓN de nuestro blog. Hoy cedemos este espacio a una reflexión que hace una socia del periódico La Marea (periodismo diferente, independiente y comprometido). Amparo Ariño es profesora de Filosofía en la Universidad de Valencia y experta en Sarte y Simone de Beauvoir.

Podéis leer su interesante artículo de opinión completo aquí.

La autora sostiene sus argumentos desde un punto de partida concreto: “alienación del propio cuerpo que sufre la mujer por el hecho de serlo. Es decir, la que sufre exclusivamente por ser mujer. Se trata por tanto de una situación específicamente femenina”. Se plantea entonces, si el cuerpo de la mujer deja de ser una persona para ser simplemente eso: un objeto o cosa, ¿a quién pertenece?, ¿quién decide sobre ese cuerpo?, ¿qué derecho tiene?. “Pero las cosas no son personas, no son sujetos. Las cosas no tienen derechos. Por eso los derechos de las mujeres, aun allí donde son reconocidos formalmente, no son respetados de hecho“.

Este proceso de cosificación no se sostiene por sí solo. Amparo Ariño aporta pruebas. En primer lugar “a la mujer se la ha venido identificando con su  cuerpo” y su capacidad de reproducirse principalmente. En una sociedad capitalista, esto se evidencia aún más vendiendo a las mujeres productos o artículos que han de tener para conseguir el aspecto perfecto y el estatus ideal. Además, para vender estos artículos se emplean cuerpos perfectos de mujeres, con medidas dentro de los cánones de belleza. Para vender productos a los hombres, también es efectiva la figura de una mujer. “Una imagen modelada según el patrón del gusto masculino, de su deseo:  mujer joven, de rasgos agraciados, a veces perfectos, en la que se combinan  esbeltez y exuberancia. Una imagen mejorada artificialmente en ocasiones con las técnicas del Photoshop“. ¿Alguien puede negarnos que la publicidad sigue siendo sexista?

 

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“Lo cierto es que esta concepción de la mujer no siempre se hace explícita, al menos en la cultura occidental, aunque sí en los dogmas y creencias religiosas, incluso en los códigos sociales de ciertas culturas. Pero cuando analizamos cuál es la situación en general de la mujer,  la idea subyacente de mujer-cosa sí se hace patente”. La autora expone aquí como en las sociedad occidentales esos “micro-machismos” o comportamientos que perpetúan simplemente se van aceptando, en vez de evidenciarlos y luchar contra ellos. Se da por sentado cómo debemos ser las mujeres y qué roles tomar.

El cuerpo de la mujer, como de hecho no le pertenece a ella misma, debe ser una cosa moldeable“. Moldeable de acuerdo con las modas y gustos de quién posee ese cuerpo. no es ella la que decide en qué momento se siente bien con ese cuerpo, que deja de ser completamente suyo para estar influido por agentes externos. Sin embargo, este objeto maleable no únicamente es manipulado en su envoltura, también en su interior: “como denunciaba Simone de Beauvoir en El segundo sexo, aunque variable en sus formas, esta imagen suele estar vinculada a la sumisión“. Ser mujer no solamente es tener la capacidad de parir, la capacidad de gustar y el deseo de conseguir un 90-60-90. Ser mujer también es actuar en consecuencia. Adquirir hábitos, demostrarlo a través de un cuerpo agradable. Este conjunto de estereotipos son los que crean en última instancia a la mujer. Una mujer más masculina ya no nos vale. Por lo que entraríamos ya en cuestiones referentes al transgénero. Pero si las mujeres estamos en desigualdad, nos podemos hacer una idea de como son tratadas otras opciones sexuales o de género… La decisión sobre esos cuerpos suele empezar desde el nacimiento del bebé, acentuándose conforme van tomando consciencia de quiénes desean ser. Cuestionando y condicionando. Incluso invisibilizando.

Las normas de juego son las que marca el heteropatriarcado. Por ejemplo: “Para asegurarse ese disfrute instituye un modo de derecho de posesión, el  llamado “débito conyugal”, y lo garantiza con el amparo de la institución matrimonial. Pero el acceso a la mujer como cosa sexualmente deseada puede lograrlo también el varón mediante las transacciones comerciales en las que consiste la prostitución“, “se las explota económicamente, muchas veces son otros, en general hombres, quienes se lucran de ese comercio. Y los clientes que utilizan sus servicios no desconocen estas circunstancias. Pero la prostitución se justifica y se pretende que sea inevitable“. Ahora podrían decir: “también existe prostitución masculina“. Muy bien, pero ¿es acaso igual de común ver una prostituta a un prostituto?, ¿hay el mismo número de hombres dedicados a este “oficio” como mujeres?, ¿demandan las mujeres los servicios sexuales de hombres de la misma forma?, ?quién hay detrás de las mujeres obligadas a prostituirse (que por cierto son la mayoría)?.

Otra evidencia clara para la autora de la cosificación del cuerpo de la mujer es la violencia que se ejerce sobre este: “no hay verdadero rechazo social del maltratador, no se le aísla . En muchos casos ni siquiera se le aleja  suficientemente de la víctima. Eso sí, en caso de resultado de muerte,  se aplaude al paso del féretro y, a veces, hasta se guarda un minuto de silencio“. Pero no toda violencia es explícita, como decíamos antes, los medios de comunicación son violencia, las decisiones del Estado son violencia, un trato preferente, sutil y continuado a los hombres frente a las mujeres es al fin y al cabo también violencia. Son comportamientos que violentan a las mujeres que chocan de frente con situaciones que no comprenden. Con situaciones que no suelen vivir los hombres. Por esta razón muchos negarán la existencia de esta violencia.

Porque, repito por enésima vez, su cuerpo no es suyo. Puede aducirse que estos castigos y  estas situaciones  se dan en culturas aparentemente muy distintas a la nuestra pero, en realidad, lo que a estas subyace es un concepto de mujer que es esencialmente universal: la mujer es objeto y no sujeto de pleno derecho, por eso, en realidad, su cuerpo no le pertenece y no se le reconoce derecho a decir libremente sobre él: ni sobre su sexualidad, ni sobre su aspecto,  ni sobre sus actos. Ni siquiera su vida le pertenece. Cuando escribo este texto (14 noviembre 2013) ya han sido asesinadas 62 mujeres en España, en lo que va de año, víctimas de crímenes de género“.

Es una lástima que se nieguen estas condiciones desiguales entre hombres y mujeres. Que se obvien y se antepongan excusas facilonas. Pero para aquel que se cree en posesión de la verdad, será difícil hacerle ver otra perspectiva. Este artículo expone razones, que quizá ya conocemos, pero que conviene recordar. Argumentos y ejemplos simples, en un contexto en el que las mujeres no queremos perder el derecho al aborto que tanto ha costado de ganar y que si se nos es arrebatado, regresaremos a la época franquista. Así como tampoco queremos perder nada más. Solo podemos ganar.

Nuestro cuerpo nos pertenece, seamos jóvenes o mayores. Hombres o mujeres. Las dos cosas, o ninguna.

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Fotos de tetas bonitas

Publicado: noviembre 16, 2013 en ACTUALIDAD
Le has dado. Lo que tú me quieras contar, pero has clicado aquí porque ponía fotos de tetas, y punto. Y además que es que sois todos: los chicos, las chicas, los gays, los heteros, los invertebrados y los seres del espacio. ¡Le habéis dado todos, coño! ¡Todos! Es que es la hostia, ya. Un respeto, leñe.

foto articulo tetas

Efectivamente, esto es una regañina porque estáis un poco salidos, majos. Yo el primero. Y por supuesto que un día me toparé con el titular fotos de tetas bonitas en Google y no veré que es mi artículo y clicaré. Fijo. Pero eso no viene al caso. Hoy os estoy regañando yo y a callar todo el mundo.

Joe, es que no es enfadarme por enfadarme, de verdad, que os tengo aprecio. Y por supuesto que esto no es ningún secreto y que no le pilla de nuevas a nadie lo de que la gente sea de botón izquierdo fácil cuando se topan con el ‘morboseo’, pero alguien tiene que dar el puñetazo en la mesa, comprendedlo. Y conste que soy un tío liberado, tolerante y tan sucio como cualquiera, lo juro. Pero es que uno se frustra. Que aquí los periodistas, los blogueros, los publicistas y demás frikis del montón nos pasamos el día currando y tratando de desenterrar novedades para ‘el Respetable’, que sois vosotros, y es que vemos cómo nuestros trabajos -uno detrás de otro- se pierden en el agujero negro de internet sin pena ni gloria alguna. ¡Ahora!, pon una cochinada… ¡Hala! ‘Bestseller’ en Twitter.

La cosa es así: te montas un reportaje interesante, lo trabajas, investigas, te mueves, subes, bajas, corres, visitas, escribes, re-visitas, borras, reescribes, rellamas, te arrepientes de haber empezado, lo terminas, lo rompes, vuelves a empezar, las fotos no valen, comprueba este dato, ese párrafo arriba, un día monto un bar y me dejo de esta mierda, mete los links, una errata, ¿con subtítulo?, el puto WordPress ya me está quitando las negritas y las cursivas, relees, estas 78 líneas fuera, cambias, mierda las cursivas otra vez joder, sobra esa coma, tacha, sustituye, a ver ahora, y por supuesto la llamada del editor que dice que si le puedes “dar una vuelta”, que no lo acaba de ver. “Yes, sir”, total, prefiero hacer eso a comer o dormir o interactuar con otros entes vivos. Resultado: 5 visitas (cuatro son propias) y un comentario bajo la noticia de alguien que firma Anónimo y pone: “Hijo, tu padre y yo te hemos leído, y David el marido de tu hermana nos ha hecho el Facebook como nos mandaste pero no sabemos bien hacer lo que nos escribías que hiciéramos, ¿qué es like? Ya nos dirás. Un beso fuerte, corazón”.

Si es que nos obligáis. Nos estáis obligando. Que ya parece que si uno quiere que la gente pinche en un artículo que no lleve en el titular ni Messis ni Ronaldos tiene que poner el culo por delante. Y lo digo literalmente. Pongamos un ejemplo ficticio: si mañana un compañero de oficio, o yo mismo, hiciésemos un reportaje de… yo que sé, un genio loco e inédito que para estudiar al detalle la sembrada arquitectura de las culturas clásicas pasadas se ha tirado a diario los últimos 30 años de su vida sentándose por dentro de las fuentes históricas de todas las ciudades del mundo y las ha observado durante horas y días para crear después magistrales tesis impartidas en las mejores facultades de arte. ‘Asín’. Pues bien, visto lo visto, digamos que la diferencia entre que este virtuoso sea conocido o no sea conocido por la gran masa radica en que el artículo se titule: “El genio del arte que se bañaba en la Fontana de Trevi” (en cuyo caso acabaría siendo célebre entre una decena de  despistados, tres o cuatro eruditos ociosos y veintena y media de hipsters de raza); o que por el contrario el autor prefiriese titular con algo así: “El culo más mojado del mundo” (decisión que supondría el colapso de las redes y el Efecto 2000).

La semana pasada este mismo medio, es más, este mismo periodista, habló con un montón de gente para tratar de sacar adelante el tema diario que se ha comprometido a escribir para el nuevo Yorokobu América (pínchanos en Facebook y Twitter, anda, haz algo útil). El caso, que todos y cada uno de esos textos me llevaron su trabajo excepto uno que se me hizo más fácil, pura documentación ‘internaútica’ y antiguas experiencias personales, sin entrevistas ni trasiegos de por medio. Esfuerzo relativo. Lo titulé: Hola: del apretón de manos al beso en la boca pasando por un meneo del pene ajeno. ¡Toma ya! ¡Pene!, ¡y encima ajeno! 24.481 visitas al canto en el momento de escribir estas líneas, mañana serán más. Esta misma casa, entre sus cuatro artículos más vistos de todos los tiempos –y son miles los publicados- tiene dos textos (cuya genialidad no discuto) que casualmente se titulan Sex in Japan: niñas lamiendo pomos de puertas y Los diez subgéneros más disparatados del porno en Internet. ¡Uy, qué sorpresa!… Que no engañáis a nadie, hombre. Que os gusta.

Es que no discernís, hijos, no discernís. Todo pulsáis en cuanto os suena a guarrerías. Que os da igual que os haya puesto de título fotos de tetas bonitas o que os hubiese puesto fotos de tetas feas como las que aparecen en esta página: Las tetas más horribles del planeta.

(Hale, venga. Vamos a esperar a que vengan todos los que han pinchado en el link de las tetas horrorosas que te envía directo de nuevo a este artículo. ¡Ah! Que estoy solo. Vale, os espero a todos entonces. ¿Ya, guapos? ¿Hemos vuelto a la lectura? Hay que joderse…)

Decía que no me extrañaría nada que un día todos los medios escritos digitales, necesitados de conseguir lectores voluntarios, acabasen dando la información más dura con encabezados al servicio de la tendencia. Que nos presentasen, por ejemplo, las comparativas de listas del paro en los países europeos diciendo: Rajoy la tiene más larga; o que supiéramos de un encontronazo diplomático entre Angela Merkel y Hillary Clinton bajo el rotulado de Choque de pechos pechados; ¿o, por qué no, que nos actualicen el conflicto en Oriente Medio con algo así comoObama a-polla el proceso de Paz? Todo sea por un clic.

Y con esto paro. Perdón por el desahogo pero es que había que decirlo. En mi nombre y en el de todos esos profesionales que se pasan la vida buscando temas para que luego no nos hagáis ni puto caso. Que hay que poneros tetas, culos, huevos, penes, polvos o pezones para que os haga gracia. Que paréis. Que paréis de la tontería de pinchar en las cochinadas y los que no os habéis leído ni una letra de esto, que paréis ya de subir y bajar con el scroll, leches, que no hay tetas bonitas ni hay nada, que era un truco. Así que eso, que espero que os haya quedado claro. Y por si me he pasado seré bueno con los que por lo menos me habéis aguantado este rato: aquí va un buen link para ver tetas perfectas.

ARTÍCULO EXTRAÍDO DE YOROKOBU – Link Aquí

Laura Aguilar  @LauretaAguilarH

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La editorial Nuevo Inicio, una iniciativa directa del Arzobispado de Granada, ha editado un libro titulado Cásate y sé sumisa, de la autora italiana Costanza Miriano, en el que por 16 euros se enseña la “obediencia leal y generosa, la sumisión”.

Esta editorial, presidida por el arzobispo de Granada, Javier Martínez, ha editado el libro como parte de su responsabilidad en relación con la dignidad cultural de la fe,según detalla en su página web. Continuar leyendo.

No voy a comentar la noticia pues el mismo título del libro ya evidencia todo lo que podría llegar a escribir. Simplemente decir que resulta bochornoso que esto tenga que pasar a formar parte de  “actualidad” y que no sé de dónde habrán sacado a la autora, pero he de confesar que lo de  que vaya por ahí afirmando que “ahora es el momento de aprender la obediencia leal y generosa, la sumisión” y aún peor, el hecho de que su libro haya sido líder de ventas en Italia me da bastante pánico.

Laura Aguilar  @LauretaAguilarH

El Gobierno valenciano, que preside Alberto Fabra, prepara el cierre de de Ràdio Televisió Valenciana (RTVV) tras el fallo del Tribunal Superior de Justicia que declara nulo el expediente de regulación de empleo en el ente público. La iniciativa podría formalizarse a través de la propia decisión del Ejecutivo valenciano, bien a través de una iniciativa legislativa del Grupo Popular en las Cortes Valencianas. Continuar leyendo.