Archivos de la categoría ‘ANÁLISIS Y CORRECCIÓN’

estelitabookdef-page-001estelitabookdef-page-002estelitabookdef-page-003

 

Si queréis seguir leyendo, sólo hace falta hacer “click” en el siguiente link, y os aparecerá la entrevista en formato PDF: Entrevista Estela PDF

Anuncios

Aïda Galmés // @aideta_riot

… o cómo no informar sobre violencia de género según la televisión de Castilla- La Mancha.

“Con una picadora como la que están viendo en sus pantalla. El carnicero de Cifuentes trituró las extremidades de su pareja después de descuartizarla. […] Es la truculenta historia de este carnicero asesino del que cada vez se conocen más detalles y más espeluznantes aún. Van a conocer estos detalles y van a poder ver el material completo con el que trabaja un carnicero“. Todo esto acompañado de un agradable sonido ambiente de picadora de carne. Así empieza una de las noticias que quedará para la posteridad entre las de más mal gusto. Os ponemos en contexto: este asesinato eleva a 40 el número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de año. El asesinato se dio a conocer el pasado mes de octubre en la localidad de Cifuentes, Guadalajara. Aunque la mujer llevaba tiempo desaparecida.

La imagen menos apropiada para acompañar a una noticia sobre violencia machista

La imagen menos apropiada para acompañar a una noticia sobre violencia machista

Utilizan máquinas para cortar huesos para el cocido. O esta otra para triturar las piezas para preparar la carne picada. […] En resumen herramientas para facilitar su  trabajo y atender al cliente en el menos tiempo posible”. Las imágenes que acompañan a la noticia no tienen desperdicio: cuchillos afilados y carne picada bien roja. La persona que escribió esta noticia ha patinado. A no ser que se diese un golpe en la cabeza y pensase que estaba haciendo una especie de reportaje sobre despiece de carne, no entiendo la intención de esta “información”. ¿Morbo, espectáculo?. No lo se, no hay por dónde cogerla.

El Comité de Empresa de Radio Televisión Castilla-La Mancha denuncia el tratamiento informartivo amarillista, humillante, hiriente, macabro y desagradable que la cadena está dando a las noticias sobre el crimen ocurrido en la localidad de Cifuentes (Guadalajara), en el que un hombre mató y descuartizó a su mujer.

El colmo de esta actitud ha sido empezar el informativo El Mirador de Castilla -La Mancha, a las 20:00 horas del 11 de noviembre con unas imágenes de carne picada y acompañar la noticia sobre las novedades del caso con una supuesta información en la que se detaballan los cuchillos e instrumentos de corte que utiliza un carnicero (profesión del asesino confeso).

Ni entendemos ni mucho menos compartimos el criterio con el que esta noticia se ha incorporado a la escaleta del espacio informativo.

Este es el resultado de poner en manos de personas que no son profesionales, la televisión de todos. Gente sin ética ni dignidad periodística y que así lo demuestra día a día, gente que piensa que en televisión vale todo como Pilar Labrador, persona a quién se le “ocurrió la pieza”, o la actual editora de la tarde Almudena Collado, que la encargó a través de la corrodinadora de Sociedad Marta Valdivieso, al amparo del Director de Informativos José Eduardo Medina, pero todos bajo la única dirección y máximo responsable que es el director de RTVCM Nacho Villa“.

Podéis leer el manifiesto íntegro aquí.

Puede que los trabajadores y trabajadoras de la cadena no sean profesionales titulados en Periodismo, pero… ¿tan faltos están en sentido común?. En serio, es de tener pocas luces.

El PSOE e IU, ha pedido a Cospedal el cese de Nacho Villa (director de RTVCM), aunque según él esta “labor de sensibilidad social de la gravedad” era “la mejor manera pedagógica” de explicar la lacra que supone la violencia machista. “No hay nada que rectificar, no existe ningún error, es impecable la información” concluye.

No hemos encontrado el vídeo, pero El Intermedio del pasado día 14 sí mostró la inoportuna pieza que de informativa no tiene absolutamente nada. A partir del minuto 31 podréis ver “la noticia” aquí, o el ejemplo de lo que JAMÁS hay que hacer.

Os dejamos recomendaciones sobre la forma correcta de tratar estas informaciones:

http://www.comisiondequejas.com/Otras_Normas/Recomendaciones/Relacion/Violencia_genero.pdf

http://www.cac.cat/pfw_files/cma/actuacions/Autorregulacio/Recomanacions_viol_ncia_masclista_es.pdf

http://manualdeestilo.rtve.es/cuestiones-sensibles/5-5-tratamiento-de-la-violencia-contra-las-mujeres/

http://www.publico.es/espana/39014/publico-se-compromete-decalogo-para-informar-sobre-violencia-de-genero

Solo podemos decir, que esto es tan bizarro que parece de mentira.

¿Qué significa ser mujer?, ¿cómo se construye ese rol?…
Esperamos que con este vídeo os quede claro como se construye socialmente esa imagen de mujer perfecta.

Laura Aguilar  @LauretaAguilarH
 
Un inmigrante muere en la parte marroquí durante una avalancha de unos 200 a Melilla
Unos 100 lograron pasar a la ciudad española y en este lado no hubo heridos ni entre los inmigrantes ni los guardias civiles.
 
 
Un inmigrante de origen subsahariano ha muerto este martes cuando intentaba saltar la doble valla que separa Marruecos de Melilla, en la parte marroquí, después de caer desde la alambrada que tiene una altura de seis metros cada una, según han informado fuentes policiales españoles. El fallecido se desplomó en la parte marroquí del vallado y fue trasladado a un centro sanitario de Nador (Marruecos) donde no se pudo hacer nada por salvarle la vida, según dichas fuentes. En la parte marroquí habría otros cuatro heridos, aunque no se ha detallado el alcance de las lesiones El fatal suceso ha ocurrido durante una avalancha de entre 150 y 200 subsharianos la madrugada de esta martes, sobre las 05.00 horas, en la zona de Tres Forcas y de los que unos 100 han logrado pasar a Melilla mientras el resto fueron rechazados por las fuerzas policiales marroquíes. Además del fallecido, en la parte marroquí habría otros cuatro heridos, aunque no se ha detallado el alcance de las lesiones, mientras en la parte española la Delegación del Gobierno en Melilla ha asegurado que no ha habido heridos ni entre los guardias civiles que hicieron frente a la avalancha ni entre el centenar de subsaharianos que logró su objetivo de pisar suelo español. A estos se les abrirá un expediente de expulsión por entrada ilegal en España pero mientras se realiza este trámite, que muchas veces no se puede concluir por las negativas de sus países de origen a aceptar la repatriación al negar que sean nacionales propios, serán acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) hasta su salida a la Península, en meses e incluso en años, dependiendo de la situación del indocumentado. Leer original.
 
 
 
 

La noticia adjunta arriba y que a continuación  me dispongo a analizar corresponde al diario 20minutos.es.

En el titular  ya encontramos una de las formulas léxicas que más abundan en el discurso que los medios elaboran sobre los inmigrantes, la generalización:  “Un inmigrante muere en la parte marroquí durante una avalancha de unos 200 a Melilla. “.  En primer lugar se utiliza la palabra “inmigrante”, confiriendo al fallecido una identidad sólo como parte de una masa y despojándolo de la suya propia y en segundo lugar,  la utilización de “una avalancha de unos 200” resulta inapropiada para referirse a seres humanos, además de que se hace obvia la metáfora que mediante la utilización del término “avalancha”  intenta insistir en los “efectos negativos de la inmigración ” ( la  supuesta  amenaza de “invasión”). En el cuerpo de texto, vuelve a repetirse en varias ocasiones el término “inmigrante/es”, así como se vuelve a utilizar el “unos …” ( en este caso 100) y se repite la palabra “avalancha” con el fin de reforzar el mensaje ( en este caso “avalancha de entre 150 y 200 subsaharianos”).

Además, en el artículo se separa en todo momento lo sucedido “en la parte marroquí” y “en este lado”, contribuyendo a la exclusión, a la separación de “el otro”, del “diferente”, como si todo no hubiera sucedido en el mismo planeta. Encontramos también continuas referencias al ámbito policial  (“guardias civiles”, “fuerzas  policiales”, etc.) con el fin de remarcar “que se trata de un hecho ilegal que la policía estaba intentando impedir”. Esto se refuerza con la utilización de argumentos que aluden a la esfera de la criminalidad y la delincuencia: “fueron rechazados por las fuerzas policiales” contribuyendo esto también a afirmar ” la capacidad de las instituciones policiales”, que se limitan a “cumplir su cometido de manera eficaz”.

A todo esto se añade que las personas que cruzaron la frontera son presentadas como  el centenar de subsaharianos que logró su objetivo de pisar suelo español”, generalizando de nuevo y situándolos fuera del sistema, de lo legal, resaltando en el párrafo siguiente que “se les abrirá un expediente de expulsión por entrada ilegal en España” (contribuyendo a reafirmar lo mencionado arriba: “que las autoridades actúan” y que “todo el esfuerzo no ha servido para nada porque finalmente volverán a sus países”, resaltando de nuevo los efectos negativos, para que estos sirvan de  “advertencia”  para los futuros aspirantes).

Por último, se resalta también que “mientras se realiza este trámite, que muchas veces no se puede concluir por las negativas de sus países de origen a aceptar la repatriación al negar que sean nacionales propios, serán acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) hasta su salida a la Península, en meses e incluso en años, dependiendo de la situación del indocumentado.” Dónde, además de utilizarse el término “indocumentado”, que de nuevo hace referencia a la ilegalidad, se introduce un claro argumento en el que el inmigrante irregular es presentado como una carga social, aludiendo, de manera bastante directa, a que sus países “no los aceptan” y “al país de acogida  es al que le toca hacerse cargo”, incluyendo implícitamente el mensaje de ” esto genera un prejuicio económico en -nuestra- sociedad”.

Con noticias como éstas, desde los medios más conservadores hasta los más “progresistas” (no nos vamos a engañar) presentan y tratan de configurar la identidad mediática de los inmigrantes, ayudando a legitimar el hegemónico discurso de las élites dominantes, en el que intentan establecer una palpable separación entre el “ellos” y el “nosotros”. La escasa presencia de inmigrantes como fuentes informativas o creadores del discurso mediático los convierte en actores pasivos y es por todo ello que me gustaría concluir invitando a la reflexión, y es que nos corresponde a nosotros, en primera instancia como comunicadores, pero también como personas, el ayudar a conseguir que puedan llegar a definir por ellos mismos su identidad a través del discurso mediático o al menos el no seguir legitimando el discurso de las élites, para lograr acabar de una vez por todas con la reproducción del racismo en los medios de comunicación y, por ende, con su reflejo en la sociedad.

BIBLIOGRAFÍA : Para realizar el post he consultado:

-CASERO, Andreu (2002) “Discurso mediático, inmigración e ilegalidad: legitimando la exclusión a través de las noticias.” Castellón: Universitat Jaume I.

-Recomanacions del Consell Audiovisual de Catalunya sobre el tractament informatiu de la immigració.

Clara Ribes @angelcaido89

Ayer falleció una mujer en Villanueva de la Jara (Cuenca) a manos de su marido. En el último mes han sido tres los casos de violencia de género en la Comunidad Valenciana. En lo que llevamos de 2013 el machismo se ha cobrado la vida de 42 mujeres y 8 menores.

La semana pasada leí que, según el Informe Global publicado en 2013 por el Foro Económico Mundial, España ha pasado de ocupar el 10º puesto en 2007 al 30º en cuanto a igualdad de género. Encontramos “España, aún lejos de los países con mayor igualdad de género” en Euronews.es (seguir leyendo), y “España vuelve a retroceder en el índice mundial de igualdad de género” en Eldiario.es (seguir leyendo). Es cierto que la mayor caída se produjo entre 2011 y 2012, pasándose del puesto 12 al 26; sin embargo, lejos de volver a ocupar la cabeza de la lista, España sigue cayendo puestos y aumentando su propia brecha de género. Teniendo en cuenta que el informe mide múltiples factores como la participación económica y laboral, educación o participación política (este último ha obtenido la puntuación más baja), no se puede negar que la caída está ligada a la crisis que sufre el país. El retroceso español en materia de igualdad de género en los últimos dos años, pone de manifiesto la pérdida de valores que está sufriendo la sociedad.

El bombardeo de noticias por parte de los medios haciendo apología de violencia machista, la habitual falta de tacto por parte de los periodistas y las pocas o nulas medidas que el Ejecutivo impone para cerrar la brecha de género, han ayudado a que cada día más mujeres retiren las denuncias que habían cursado, al aumento del miedo en ellas y la impunidad en ellos… Han convertido la violencia machista en el día a día de la sociedad española. Como decía esta mañana el secretario general del PSPV, Ximo Puig, este problema “debe volver a la agenda política y no a la sección de sucesos” (seguir leyendo).

Pero, además, no podemos obviar el contenido y/o lenguaje sexista de muchas piezas informativas. El sábado, la edición digital de La Razón publicaba “¿Quieres ser buena madre? Confía en tu instinto” (seguir leyendo), donde se les da una serie de consejos a los progenitores para que confíen en sus instintos para cuidar de sus hijos. Sin embargo, aunque el titular deja claro que sólo las madres tienen ese instinto, a partir del segundo párrafo encontramos fórmulas como “ven lo que hacen y comen los padres” o “la inmensa mayoría de los padres que se quejan”, dónde únicamente se utiliza el término genérico “padres” para referirse a los dos sexos, excepto en el quinto párrafo, que se expone “las madres y los padres les persiguen con la cuchara”. Este tratamiento es muy habitual en los medios, especialmente al referirse a la mujer como madre. Y no hubiera llamado tanto mi atención de no ser por el final de la pieza, tras el ladillo “Rechaza el sentimiento de culpabilidad de las madres”. A partir de este punto, los consejos se centran únicamente la mujer, predisponiéndola a ser la que cuida del bebé. Esto se ve reflejado en “el especialista ha recordado a las madres que ‘no son culpables’ de todo”, “cuando los hijos se ponen enfermos las madres crean que ha sido por error suyo”, o el coronamiento del penúltimo párrafo, donde la mujer retoma el rol de madre como algo intrínseco: “Una idea que el experto ha rechazado asegurando que una mujer ‘siempre suele ser una buena madre’”.

Por otra parte, estamos acostumbrados a las decenas de columnistas que atentan contra los derechos de las mujeres, homosexuales, inmigrantes, etc. Yo, personalmente, estoy bastante cansada de encontrar descripciones sexistas, de ver palabras como “jaca” o “torda” en referencia a una mujer, de estar expuesta a que escritores de renombre, en este caso, como Arturo Pérez Reverte nos denigren hasta el punto de decir: BASTA. En su página web personal encontramos editoriales como “Mujeres como las de antes” (seguir leyendo), donde nos quedamos atónitos ante pasajes como “en el vestíbulo vemos a una torda espectacular” o “a unas focas deshechos de tienta que pasan junto a nosotros vestidas con pantalón pirata, lorzas al aire y camiseta sudada”, para acabar con un chiste puramente sexista. No sería tanta mi indignación si un misógino en potencia, como este señor, se limitara a decírselo a Javier Marías en el vestíbulo del Palace sin necesidad de airearlo por todo el país.

Pero es que estas fórmulas también las encontramos en artículos publicados fuera de la sección de opinión. El apartado “Gente” apela a un sensacionalismo en el que no debería caer la prensa generalista; sin embargo, prácticamente todos los periódicos españoles contienen una sección dedicada a esto. Aunque sea un apartado dudosamente informativo, las piezas que incluya no deberían parecer extraídas del OFF de “Aquí hay tomate”. En la edición digital de La Razón, nuevamente, encontramos “El síndrome de embarazada de Sara Carbonero” (seguir leyendo) donde, antes de informar del complejo de Carbonero, dedican prácticamente un párrafo a admirar su belleza física: “Enormes ojos verdes, carnosos labios, un cuerpo de escándalo, una melena envidiable y un estilo único: cualquiera diría que lo tiene todo. Incluso en aquella mítica portada en la que se mostraba despojada de maquillaje y de cualquier retoque fotográfico aparecía inusitadamente guapa”.

Teniendo en cuenta que la situación de la mujer en España sigue siendo un problema, que el establecimiento de unos derechos y leyes de igualdad de género no han conseguido ni de lejos frenar la desigualdad a la que está sometida… En aquellos países donde ni tan siquiera existen garantías de respeto a los derechos humanos, ¿qué es de esas mujeres?

women2drive1Hace poco más de una semana veíamos, precisamente, a qué está expuesta una mujer Saudí por el mero hecho de conducir. Y, además, cómo los medios de comunicación españoles volvían a demostrar su consideración con el sexo femenino.

En 1990, el jeque Abdulaziz bin Baz de Arabia Saudí emitió un edicto religioso por el que el Ministerio del Interior prohibiría a las mujeres conducir. Pese a que no existe una ley escrita que lo reafirme, cuando ese mismo año medio centenar de mujeres condujo por las calles de Riad a modo de protesta, se las detuvo durante 24 horas, les retiraron los pasaportes y algunas perdieron su empleo. Nada menos que diecisiete años después, en 2007, la Asociación para la Protección y Defensa de los Derechos de las Mujeres en Arabia Saudí reunió 1.100 firmas en un intento de revocar la “ley”.

Hace dos años, se llevó a cabo una nueva campaña con el nombre “Women2Drive”, en la que se animaba a las saudíes a ponerse al volante el 17 de junio. Amnistía Internacional colaboró difundiendo una petición de firmas, en la que consiguieron cerca de seis mil. Sin embargo, la detención de la activista Manal al Sharif mientras conducía, provocó un cambio de planes y la jornada no se llegó a celebrar.

Las trabas con las que se ha encontrado a lo largo de estos 23 años no ha cesado la lucha de la mujer saudí, y en ese largo camino hacia la igualdad de género, no se puede obviar la prohibición de la conducción. Por ese motivo, las activistas convocaron para el pasado 26 de octubre una jornada de “desafío” al régimen de Riad, que consistía en que todas las mujeres del país salieran a la calle al volante de sus coches y que toda la población pusiera su logotipo en los vehículos. La campaña fue bloqueada por las autoridades en el reino, pero obtuvo más de 15.000 firmas de apoyo. Sin embargo, los días previos fue detenida una de las activistas que se grababa conduciendo por las calles de Riad, Azza, junto a la amiga que filmaba, Eman al Nafjan.

women2driveAlgunos diarios, como la edición digital de El País, se hacían eco de la campaña pocos días antes del 26, pero utilizando como principal reclamo las grabaciones de las activistas y su detención. Bajo un titular poco acertado, “Las mujeres de Arabia Saudí desafían la prohibición de conducir” (seguir leyendo), la periodista explica varias acciones que han emprendido las activistas saudíes y el posicionamiento de algunos miembros de la sociedad, pero es necesario acudir al despiece para obtener información anterior, ya que la pieza no la aporta. El titular me ha llamado especialmente la atención por la utilización del verbo “desafiar”, que parece que deja a la mujer como una delincuente por haber vulnerado la normativa, en lugar de otro más apropiado como “rebelarse”.

Otros medios, como Público.es, los días previos a la jornada “al volante” elaboraron piezas de apoyo a los años de lucha de la mujer saudí en el ámbito de la conducción. En el artículo “La revolución entre pedales de las mujeres de Arabia Saudí” (seguir leyendo) se propone un breve recorrido por la historia de esa ley no escrita, de forma que se deja patente que las activistas no han cesado en su ansia por vencer la prohibición. La pieza se sujeta en esto para justificar la campaña del día 26, visibilizando tanto el punto de vista de las promotoras de la iniciativa como de algunos dudosos expertos.

Sin embargo, la gran mayoría de medios de comunicación se hicieron eco de la campaña después de haberse celebrado o a lo largo del mismo 26 de octubre. Muchas de ellas, mediante el uso de lenguaje poco apropiado (generalmente verbos), criminalizan a las mujeres que “desafiaron” o “se saltaron” la prohibición.

free-manalEn primer lugar, la edición digital de La Razón publicaba el 27 de octubre “Las saudíes se saltan el «prohibido conducir»” (seguir leyendo), con un subtítulo que sólo puede empeorar lo que el titular ya provocaba, un profundo condicionamiento del lector, que verá como criminales a “Decenas de mujeres desafían la Ley y las presiones del Gobierno para ponerse al volante”. A lo largo de la pieza se expone que, la del 26, fue una jornada de lucha por la igualdad de género, en la que además no hubo incidentes (esto último se contradice con varios artículos). Al final de la pieza destaca la enumeración de los “peligros” que supone ser mujer en Arabia Saudí, tras el ladillo “El «pecado» de ser mujer”, como “EN COMPAÑÍA: No pueden salir de casa sin permiso de un guardián y sin compañía de un familiar”.

Otro titular poco acertado, por no decir el que más, haciendo alusión (mediante la palabra “real”) al tópico de que las mujeres no saben conducir, es el escogido por la edición digital de El Mundo: “Mujeres al volante en Arabia Saudí, un peligro real para ellas” (seguir leyendo). La primera frase del texto, “Aunque no es el primero, hoy es el ‘día D’ para las mujeres en Arabia Saudí… aunque todo se quede en el simbolismo”, desalienta al lector, con la previsión de que no se va a conseguir nada. Además, en ese primer párrafo, la periodista no ha corroborado los hechos, porque la policía religiosa, entidad por la que afirma que pueden ser detenida las conductoras, ha perdido su legitimidad para realizar esta tarea, de modo que sólo puede hacerlo la policía ordinaria. De hecho, algunas activistas consideran que el hecho de que la policía religiosa no pueda detenerlas “es un avance”. La exposición de las acciones que llevaron a cabo las activistas los días previos, como el trending topic de Twitter #26October, muestra un tratamiento similar al que reciben las movilizaciones sociales en nuestro país por parte de los medios, como en “Ya desde hace días, las activistas comenzaron a ‘calentar’ la jornada”. Otro de los errores en los que incurre El Mundo es expresar que “la falta de independencia de las mujeres es una carga para los hombres”, ya que si el género femenino está expuesto a semejantes prohibiciones en Arabia Saudí es debido a los hombres. Por último, lo más importante de la pieza es que absolutamente todas y cada una de las cinco fuentes que aparecen son hombres; alguna declaración procede del Gobierno, formado por hombres, y todos los testimonios que se tienen en cuenta para el relato son también de hombres. El hecho de que no haya declaraciones de ninguna activista no es tanto como el que no las haya de otras mujeres saudíes, ni siquiera para incluirlas en opiniones o justificaciones que aparecen a lo largo del artículo.

arabiasauditaEn la edición digital de La Gaceta directamente omiten la histórica lucha de la mujer saudí, para centrarse en que quince mujeres fueron detenidas el sábado 26 en la pieza “Las autoridades saudíes multan a quince mujeres por conducir” (seguir leyendo). Pero lo más sorprendente, es que en ningún momento se hace alusión a que las activistas eran mujeres ni que pertenecen a una asociación que lleva años movilizándose por la igualdad de género, sino que en varias ocasiones se expone “Un grupo de activistas hicieron un llamamiento a las mujeres” o “un grupo de activistas habían anunciado una campaña contra la prohibición”, juzgando, entre líneas, a las mujeres que condujeron el pasado día 26 por saltarse una normativa. Una vez más, se demuestra el posicionamiento del medio al no aparecer ninguna fuente ajena a las fuerzas de seguridad de Riad o periódicos saudíes. Por último, del pie de foto mejor no hacer ningún comentario: “No pueden conducir solas”.

Tras la pieza publicada el 27 de octubre relatando que en la jornada de movilizaciones del sábado 26 “ninguna de ellas fue arrestada ni multada” (en referencia a las mujeres que decidieron conducir en Arabia Saudí), el 28 de octubre la versión digital de La Razón publica “Una docena de mujeres detenidas por conducir en Arabia Saudí” (seguir leyendo), destacando las detenciones en la jornada del sábado. También en este caso, las dos fuentes de los cuerpos de seguridad de Riad a las que acude el medio para la redacción del artículo son hombres; el resto son los medios de comunicación.

Después de ver cómo los medios de comunicación de un país en el que, se supone que, la mujer es igual al hombre ante la ley y la sociedad, tratan al género femenino; imponiéndole el rol de madre y los instintos que a ello van ligados, la necesidad de la feminidad y la belleza exterior o criminalizando a las cerca de 60 mujeres que condujeron el 26 de octubre por las calles de su ciudad… Me pregunto qué ejemplo podemos estar dando a una sociedad como la saudí, que ni tan siquiera tiene aprobados, y mucho menos ratificados, la mitad de los derechos humanos.

Y es que, si de los 136 países que participan en el Índice Mundial de Igualdad de Género, España ha pasado de ocupar 10 al 30, y pretende cerrar la brecha de publicando en los medios afines al Gobierno que la mujer saudí “desafía las leyes y las presiones del gobierno” para llevar a su padre al hospital o a su hijo al colegio… Es que estamos mucho peor de lo que pensamos. Pero como siempre, la culpa es del “feminismo de las izquierdas”, como leí el otro día no recuerdo muy bien dónde…

Amalia Rosado

Las denuncias por violencia machista descienden un 4 % en el primer semestre del año.

maltratoA fecha de hoy y con 40 muertes por violencia machista es difícil interpretar un descenso del 14 por ciento en esta estadística como algo positivo. Son demasiadas, todavía demasiadas, siempre son demasiadas.

La pieza de Radio Nacional de España que traemos a análisis a nuestro blog está llena de estadísticas, estas son sin duda importantes para dimensionar y valorar objetivamente la extensión y el calado del maltrato machista en la sociedad del estado español.

Pero detrás de las cifras, de estos números aterradores, se esconde un drama humano, vital y real, que parece diluirse entre porcentajes y aritméticas interpretaciones. La presidenta del Observatorio contra la violencia doméstica y de género, Inmaculada Montalban, nos da un dato que es, sin duda , el mas clarificado e importante de toda la noticia, seiscientas mil mujeres en España son víctimas de la violencia machista y algo menos de un cuarto son las que denuncian. Eso significa que hay 450.000 mujeres maltratadas que son invisibles, que no aparecen en ninguna otra estadística y que se enfrentan solas y en silencio a este lacra social.

De ellas solo se hablará si, desgraciadamente, transcienden de una estadística a otra, de la de víctimas silenciosas a la de víctimas mortales, será entonces cuando se les pondrá nombre y se sabrá de ellas, habitualmente con una pieza, desgraciadamente ya plantilla de muchos diarios y publicaciones, donde dirá, como otras muchas veces, que no habían presentado denuncia alguna contra su pareja y que no se conocían antecedentes de este maltrato.

Otro dato a tener en cuenta es la relación entre descenso en las denuncias por violencia (que no significa descenso en los casos, solo en las denuncias) y crisis económica. Esto esconde la perversa realidad de que muchas mujeres maltratadas deben de contener su denuncia y mantenerse al lado del maltratador ante la inexistencia de políticas reales (esas que son más que un papel mojado, esas que detrás llevan y contienen recursos económicos y humanos. El descenso en la dotación económica de las casas de acogida o de los proyectos de emancipación para mujeres víctimas del maltrato. Los recortes, de los que casi siempre vemos estadísticas, también esconden personas, dramas humanos, y tienen como producto final violencia y muertes.

La crisis por tanto, esconde en su estadísticas realidades y nos ofrece, pese a lo cuidado de la recopilación de datos, resultados falseados.

Que haya menos muertes y menos denuncias no es resultado de que las políticas proactivas estén funcionando maravillosamente. Es más bien que cientos de mujeres eligen apretar los dientes y seguir sufriendo violencia machista en el ámbito domestico a sufrir una violencia sistémica de abandono a su suerte, sin apoyos y recursos suficientes para ellas y sus hijos.

Audio de la entrevista aquí.

Clara Ribes @angelcaido89

En esta entrada al blog pretendo dejar constancia de las desigualdades existentes entre los estudiantes españoles, y del trato que reciben por parte de algunos medios de comunicación. Actualmente, debido a la situación económica en la que está sumido el país, y las medidas que ha tomado el Ejecutivo para solucionar estos problemas, las movilizaciones se suceden cada vez con mayor asiduidad. En materia educativa, no sólo profesores y maestros están sufriendo recortes en sus nóminas y constantes despidos (además de la supresión de las pagas derivadas de trienios y sexenios anteriormente aprobada), sino que muchos alumnos están viéndose privados de su derecho a estudiar. ¿Por qué unos sí y otros no? Se supone que es un derecho. Y las dificultades estriban en los problemas que entraña para unos (o sus familias) el pago de las tasas, el optar a becas, el presentarse a exámenes y evaluar si trabajan, etc. Mientras que una afortunada minoría vive ajena a esto, convirtiéndose en una facción de la sociedad alejada del resto en este aspecto… Podríamos decir que se trata de una nueva clase social.

El hecho de que las movilizaciones sociales en materia educativa suelan ser convocadas por partidos políticos, sindicatos o asociaciones de estudiantes, da pie al Gobierno (en este caso), a los medios de comunicación afines a éste y a las facciones más conservadoras del país a criticar la politización de los movimientos y tacharlos de “izquierdistas” o de “extrema izquierda”.

El martes, una noticia publicada en la edición digital de La Gaceta, (seguir leyendo) hacía sangrar los ojos a todos los estudiantes que compaginan estudios con trabajo, que les cuesta llegar a fin de mes, que pierden el derecho a beca, que tardan más que lo establecido en finalizar la carrera… Y así, una larga lista de etcéteras. Algunos, además de cursar sus materias y pagar los costes de sus estudios, colaboran gratuitamente en diversos colectivos que buscan mejorar las condiciones educativas. Ahora bien, según Intereconomía, son estos jóvenes los que incitan a la violencia, los peores estudiantes, los que “no trabajan”. Tras leer el artículo al completo, podemos concluir que, para este medio, esos estudiantes son poco menos que los parias de la sociedad.

El titular de la pieza, “Líderes estudiantiles, malos estudiantes”, deja claro que la intención del medio no es otra que arremeter contra los estudiantes firmemente comprometidos con una causa social, acusándoles (entre otras cosas) de ser malos estudiantes, lo que parece ser que les quita el derecho a plantarse ante la imposición de la LOMCE.

intereco¿Qué decir del pie de la fotografía que acompaña la pieza? Se trata de un artículo periodístico presente en la sección de “Sociedad”, debería aparecer el nombre del fotógrafo o, al menos, si se ha retirado de un archivo. Sin omitir el hecho de que en ningún momento aparece una descripción de dicha imagen, o un pie informativo; por el contrario, encontramos lo siguiente: “Parecen más bien agitadores”. Sí, porque si uno se fija bien, un adolescente agita una pancarta cerca de la que parece ser una madre o profesora.

Los líderes que han convocado para esta semana nuevas manifestaciones contra Wert son flojos en estudios. Predican el diálogo pero afirman que “los derechos se conquistan con violencia”.

En primer lugar, la huelga ha sido convocada por los sindicatos, tal y como aparece en las páginas web de los mismos, (ver FET UGT), (ver CCOO), (ver CGT) además de numerosas piezas periodísticas y notas de prensa. No sólo ha sido convocada por el Sindicato de Estudiantes (seguir leyendo), sino que también lo han hecho Comisiones Obreras (CCOO), la Unión General de Trabajadores (UGT) y la Confederación General del Trabajo (CGT), entre otros. Y el peso de estos tres últimos en la sociedad española es considerablemente mayor que el de los estudiantes que, a juzgar por el medio, han hecho y deshecho todo lo relacionado a la huelga ellos solitos. Además, en ningún lugar de la página web de dicho sindicato, entrevistas, artículos o cualquier publicación existente relacionada, aparecen declaraciones en favor a la violencia. Al contrario, en la página web del Sindicato de Estudiantes, figura lo siguiente: “Por esta razón desde el Sindicato de Estudiantes consideramos que es necesario continuar la lucha del curso anterior elevándola a un nivel superior, todavía más contundente, más masiva y más organizada, implicando a todos los estudiantes junto con nuestros padres, madres y profesores. Por eso hemos convocado una Semana de Movilización del 21 al 25 de octubre con tres días de HUELGA GENERAL ESTUDIANTIL (22, 23 y 24 de octubre) en todos los centros de estudio.”

El otoño se prevé singularmente caliente en Educación. Esta misma semana, los sindicatos estudiantiles han convocado movilizaciones para “frenar la reforma franquista de la educación (LOMCE) y los recortes del PP”.

Éste es el segundo párrafo del artículo. En la página web del Sindicato de Estudiantes se exponen detalladamente los motivos de la convocatoria a la huelga estudiantil, y se recalca la lucha mediante manifestaciones y huelgas en todo el territorio español. Si bien es verdad que la frase seleccionada por el periódico aparece en dicha web, éste la utiliza para llevar a una completa malinterpretación de los motivos por los cuales se convoca. Por el mero hecho de utilizar esta frase, la huelga se ha politizado para el medio, o han encontrado en esta frase la manera de politizarla a su favor. Además, tras las palabras seleccionadas por La Gaceta, el sindicato explica: medidas que suponen el mayor ataque a la escuela pública desde la caída de la dictadura franquista”, lo cual no supone una mentira. Encontramos ahí el paralelismo que se ha utilizado en el post, ése que ha sido malinterpretado por el medio y escogido como muestra del “extremismo” de los convocantes.

La nueva legislación incluye artículos como: “El Gobierno determinará los contenidos y el horario mínimo de las troncales” o “Suprime labarallobre-enciclopedia alvarez selectividad e implanta evaluaciones nacionales externas de competencias básicas –diseñadas por el Gobierno– para todos los alumnos al final de la secundaria obligatoria (ESO) y bachillerato, que habrán de superar para titularse”. Ambos suponen un verdadero riesgo tanto para la libertad de cátedra como para la libertad en cuanto al aprendizaje de contenidos, que vendrán impuestos por la ideología del Gobierno. Quizá el término no es acertado, y La Gaceta ha aprovechado para vincularlo a la extrema izquierda, dado que el “franquismo” no se ha condenado como fascismo… Pero tal y como expuse en la entrada “El país que le cambió el nombre al fascismo”, una de sus principales características es el adoctrinamiento de la sociedad desde la infancia, haciendo especial hincapié en esta etapa (que es cuando la persona es más maleable). Muchos hemos leído la “Enciclopedia Álvarez”, del profesor Antonio álvarez Pérez, en la que nuestros padres aprendían desde pequeños el amor a la Patria, la bondad de Dios y la Iglesia, la salvación que había supuesto Franco, o el papel que cada uno debía desempeñar en la sociedad. El problema es que una sociedad no puede estar expuesta a los intereses arbitrarios de quienes accedan al poder; del mismo modo que el franquismo creó una sociedad predispuesta a tomar esos valores como correctos, cualquier Gobierno que pueda modular cómo o qué se imparte al alumnado está convirtiéndole en discípulo de sí mismo.

Basta repasar la nómina de quienes dirigen los sindicatos. Empezando por su principal líder, Tohil Delgado. Está convencido de que no es un mal estudiante, que todo ha sido una campaña de la derecha para desprestigiarle, no solo a él, sino a todo el movimiento social de izquierdas que protesta contra las últimas reformas del Gobierno. A sus 28 años, es el secretario general del Sindicato de Estudiantes y aún no sabe lo que es trabajar, aunque –dice– eso no es culpa suya, ya que cuando acabó Sociología en 2006 no encontró trabajo. Razón por la que más tarde se matriculó en Antropología.

En primer lugar, a una persona comprometida y consecuente con sus ideales (sean los que sean), que acaba una carrera y comienza otra, no se le puede tachar de mal estudiante ni de que no sepa qué es trabajar. Además, más adelante comprobaremos que sí lo sabe pero parece ser que, para La Gaceta, el que escribe artículos en un periódico no trabaja. Como vemos en “ya que es colaborador del diario El Militante, un periódico digital de corriente marxista revolucionaria”, hacen alusión a una ocupación en un periódico. Sin embargo, tras una búsqueda intensiva, lo único que remite a la página web del periódico El Militante en relación a Tohil, son una entrevista y una serie de piezas en las que se habla de él. No aparece ninguna firmada con su nombre; pero es que, además, hay una reseña en el Huffington Post de España (ver más) indicando que colabora con este medio, en el que tiene varios artículos publicados.

En relación a lo que se asemeja a una crítica por estudiar dos carreras, parece ser que el medio no ha entendido que la relación existente entre los dos estudios cursados por Tohil, le otorgará una mayor especialización en su rama.

Por otra parte, el medio hace alusión a “una campaña de la derecha para desprestigiarle”. Si consideramos La Razón como un periódico “de la derecha”, seguro que todos recordamos la fotografía de Tohil en portada junto a otros cuatro estudiantes. Se basaron en sus actividades estudiantiles y políticas para despreciarles y criminalizarles, incluyendo falsas acusaciones.

larazon-estudiantes_560x280

Uno de los rasgos que caracteriza al Sindicato de Estudiantes es su compromiso con la calle. Desde que el Gobierno de Rajoy llegó a la Moncloa, le han cogido gusto a la pancarta.

En este caso, los redactores se confunden intencionadamente de palabra, y hablan de un “compromiso con la calle” en lugar de uno con la sociedad. Además, denota lo mucho que se han informado para elaborar esta pieza y la carencia de memoria de dichos periodistas. En primer lugar, el Sindicato de Estudiantes no sólo convocó manifestaciones contra la aplicación de algunos artículos de la LOE en 2005, sino que lo volvieron a hacer contra Bolonia en 2009. Tanto PP, Iglesia, como asociaciones de la derecha española apoyaron estas manifestaciones y convocaron las suyas propias, de las que las hemerotecas de los medios, por suerte, guardan pruebas visuales.

Así que, el sindicato que convocó huelga y manifestaciones a nivel estatal para el día 8 de noviembre de 2005, le cogió gusto a la pancarta hace dos años (cuando el PP de Rajoy llegó a la Moncloa). El problema es que lo que ocurrió durante el gobierno de Zapatero se encuentra a un click del ratón, y para la memoria a corto plazo hay Internet.

Noticia publicada en El Mundo el 26 de septiembre de 2005 (ver más).

Noticia publicada en El País el 8 de noviembre de 2005 (ver más).

Al igual que Tohil, ha apoyado algunas acciones que poco tienen que ver con el movimiento estudiantil. En una ocasión firmó un manifiesto a favor de los astilleros de Gijón y más tarde pidió la liberación de dos trabajadores del sector que estaban acusados de terrorismo por unos incidentes ocurridos en el año 2007.

Bajo el criminalizador ladillo “Esperanza Aguirre debería mirar debajo de su coche”, el periódico arremete contra otros líderes estudiantiles reconocidos. En primer lugar se refiere a la Asturiana Beatriz García, secretaria general del mismo sindicato que Tohil. Aunque la frase arriba expuesta no tenga relación alguna con ella, sino con otro líder estudiantil residente en la otra punta del país, se sirven de ella para condenar los actos sociales celebrados en relación a los astilleros de Gijón, y a sus colaboradores. En todo momento, en lugar de mostrar una imagen de una estudiante con principios y comprometida con ellos, La Gaceta se esfuerza por desprestigiarle.

A diferencia de otros líderes sindicales, Ordóñez es mucho más joven –20 años– y no estudia una carrera universitaria. Está matriculado en el módulo de FP superior integración social, cosa por la que ni mucho menos se considera un mal estudiante.

En primer lugar, se hace especial hincapié en el hecho de que no esté estudiando una carrera universitaria, sino una FP de grado superior. Según la LOE, un estudiante que ha accedido a un grado superior con menos de 25 años, o bien ha superado uno medio y la prueba de acceso al superior, o bien ha cursado Bachillerato. De este modo, un alumno que curse una FP no tiene en absoluto por qué ser “mal estudiante”, lo que el periódico se empeña en insinuar que debería considerarse Albert.

También es importante recalcar que se ha empezado a hacer alusión a él tras hablar de Beatriz, sin embargo, anteriormente se exponen sus ideologías políticas, los altercados en anteriores manifestaciones, y varias citas de las que los periódicos se hicieron eco en su día (como las que componen ambos ladillos).

Y así, una larga lista de etcéteras. Tras un comprobado y abusivo proceso de desprestigio hacia los líderes estudiantiles llevado a cabo por algunos medios de comunicación de derechas posicionados completamente a favor del Ejecutivo, el resto de estudiantes que secundan las medidas emprendidas por estos jóvenes sindicalistas, esos cuyos derechos están en juego, vuelven a ser una vez más las víctimas finales. Si estos líderes defienden los intereses de todo un colectivo, todos aquellos que “tan sólo” pasan dificultades a la hora de abonar las tasas, conseguir becas o aprobar, pero no perciben ingresos en su nómina (como ha recalcado el periódico) y tampoco participan activamente en una organización… ¿Qué son? ¿Merecen llamarse estudiantes? ¿Y trabajadores?

Sin embargo, esa minoría que accede a sus estudios sin preocuparse de cuántos créditos podrá pagar y en cuántos plazos podrá fragmentar el pago, que se escandaliza porque el dinero de un viernes de fiesta universitaria se destine a becas, que no las necesitan o ni siquiera pueden plantearse (por nivel de renta) optar a ellas… Esa minoría será a quienes llamen “buenos estudiantes”. Y ya no sólo se trata de dinero, sino de ideología, de respeto al creyente y al ateo, a las lenguas, de reconocimiento a las labores docentes…

Se trata de que aseguremos un futuro a la educación gratuita, y sobre todo libre.

Análisis a partir de la noticia publicada en la edición digital de La Gaceta el pasado martes 22 de octubre (ver más).

Fotografía publicada en cuatro.com

Lomce-manifestacion-dimision-Jose_Ignacio_Wert-educacion_MDSIMA20131024_0415_7