Aïda Galmés // @aideta_riot

Hoy no escribimos nosotras en la sección de OPINIÓN de nuestro blog. Hoy cedemos este espacio a una reflexión que hace una socia del periódico La Marea (periodismo diferente, independiente y comprometido). Amparo Ariño es profesora de Filosofía en la Universidad de Valencia y experta en Sarte y Simone de Beauvoir.

Podéis leer su interesante artículo de opinión completo aquí.

La autora sostiene sus argumentos desde un punto de partida concreto: “alienación del propio cuerpo que sufre la mujer por el hecho de serlo. Es decir, la que sufre exclusivamente por ser mujer. Se trata por tanto de una situación específicamente femenina”. Se plantea entonces, si el cuerpo de la mujer deja de ser una persona para ser simplemente eso: un objeto o cosa, ¿a quién pertenece?, ¿quién decide sobre ese cuerpo?, ¿qué derecho tiene?. “Pero las cosas no son personas, no son sujetos. Las cosas no tienen derechos. Por eso los derechos de las mujeres, aun allí donde son reconocidos formalmente, no son respetados de hecho“.

Este proceso de cosificación no se sostiene por sí solo. Amparo Ariño aporta pruebas. En primer lugar “a la mujer se la ha venido identificando con su  cuerpo” y su capacidad de reproducirse principalmente. En una sociedad capitalista, esto se evidencia aún más vendiendo a las mujeres productos o artículos que han de tener para conseguir el aspecto perfecto y el estatus ideal. Además, para vender estos artículos se emplean cuerpos perfectos de mujeres, con medidas dentro de los cánones de belleza. Para vender productos a los hombres, también es efectiva la figura de una mujer. “Una imagen modelada según el patrón del gusto masculino, de su deseo:  mujer joven, de rasgos agraciados, a veces perfectos, en la que se combinan  esbeltez y exuberancia. Una imagen mejorada artificialmente en ocasiones con las técnicas del Photoshop“. ¿Alguien puede negarnos que la publicidad sigue siendo sexista?

 

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“Lo cierto es que esta concepción de la mujer no siempre se hace explícita, al menos en la cultura occidental, aunque sí en los dogmas y creencias religiosas, incluso en los códigos sociales de ciertas culturas. Pero cuando analizamos cuál es la situación en general de la mujer,  la idea subyacente de mujer-cosa sí se hace patente”. La autora expone aquí como en las sociedad occidentales esos “micro-machismos” o comportamientos que perpetúan simplemente se van aceptando, en vez de evidenciarlos y luchar contra ellos. Se da por sentado cómo debemos ser las mujeres y qué roles tomar.

El cuerpo de la mujer, como de hecho no le pertenece a ella misma, debe ser una cosa moldeable“. Moldeable de acuerdo con las modas y gustos de quién posee ese cuerpo. no es ella la que decide en qué momento se siente bien con ese cuerpo, que deja de ser completamente suyo para estar influido por agentes externos. Sin embargo, este objeto maleable no únicamente es manipulado en su envoltura, también en su interior: “como denunciaba Simone de Beauvoir en El segundo sexo, aunque variable en sus formas, esta imagen suele estar vinculada a la sumisión“. Ser mujer no solamente es tener la capacidad de parir, la capacidad de gustar y el deseo de conseguir un 90-60-90. Ser mujer también es actuar en consecuencia. Adquirir hábitos, demostrarlo a través de un cuerpo agradable. Este conjunto de estereotipos son los que crean en última instancia a la mujer. Una mujer más masculina ya no nos vale. Por lo que entraríamos ya en cuestiones referentes al transgénero. Pero si las mujeres estamos en desigualdad, nos podemos hacer una idea de como son tratadas otras opciones sexuales o de género… La decisión sobre esos cuerpos suele empezar desde el nacimiento del bebé, acentuándose conforme van tomando consciencia de quiénes desean ser. Cuestionando y condicionando. Incluso invisibilizando.

Las normas de juego son las que marca el heteropatriarcado. Por ejemplo: “Para asegurarse ese disfrute instituye un modo de derecho de posesión, el  llamado “débito conyugal”, y lo garantiza con el amparo de la institución matrimonial. Pero el acceso a la mujer como cosa sexualmente deseada puede lograrlo también el varón mediante las transacciones comerciales en las que consiste la prostitución“, “se las explota económicamente, muchas veces son otros, en general hombres, quienes se lucran de ese comercio. Y los clientes que utilizan sus servicios no desconocen estas circunstancias. Pero la prostitución se justifica y se pretende que sea inevitable“. Ahora podrían decir: “también existe prostitución masculina“. Muy bien, pero ¿es acaso igual de común ver una prostituta a un prostituto?, ¿hay el mismo número de hombres dedicados a este “oficio” como mujeres?, ¿demandan las mujeres los servicios sexuales de hombres de la misma forma?, ?quién hay detrás de las mujeres obligadas a prostituirse (que por cierto son la mayoría)?.

Otra evidencia clara para la autora de la cosificación del cuerpo de la mujer es la violencia que se ejerce sobre este: “no hay verdadero rechazo social del maltratador, no se le aísla . En muchos casos ni siquiera se le aleja  suficientemente de la víctima. Eso sí, en caso de resultado de muerte,  se aplaude al paso del féretro y, a veces, hasta se guarda un minuto de silencio“. Pero no toda violencia es explícita, como decíamos antes, los medios de comunicación son violencia, las decisiones del Estado son violencia, un trato preferente, sutil y continuado a los hombres frente a las mujeres es al fin y al cabo también violencia. Son comportamientos que violentan a las mujeres que chocan de frente con situaciones que no comprenden. Con situaciones que no suelen vivir los hombres. Por esta razón muchos negarán la existencia de esta violencia.

Porque, repito por enésima vez, su cuerpo no es suyo. Puede aducirse que estos castigos y  estas situaciones  se dan en culturas aparentemente muy distintas a la nuestra pero, en realidad, lo que a estas subyace es un concepto de mujer que es esencialmente universal: la mujer es objeto y no sujeto de pleno derecho, por eso, en realidad, su cuerpo no le pertenece y no se le reconoce derecho a decir libremente sobre él: ni sobre su sexualidad, ni sobre su aspecto,  ni sobre sus actos. Ni siquiera su vida le pertenece. Cuando escribo este texto (14 noviembre 2013) ya han sido asesinadas 62 mujeres en España, en lo que va de año, víctimas de crímenes de género“.

Es una lástima que se nieguen estas condiciones desiguales entre hombres y mujeres. Que se obvien y se antepongan excusas facilonas. Pero para aquel que se cree en posesión de la verdad, será difícil hacerle ver otra perspectiva. Este artículo expone razones, que quizá ya conocemos, pero que conviene recordar. Argumentos y ejemplos simples, en un contexto en el que las mujeres no queremos perder el derecho al aborto que tanto ha costado de ganar y que si se nos es arrebatado, regresaremos a la época franquista. Así como tampoco queremos perder nada más. Solo podemos ganar.

Nuestro cuerpo nos pertenece, seamos jóvenes o mayores. Hombres o mujeres. Las dos cosas, o ninguna.

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Fotos de tetas bonitas

Publicado: noviembre 16, 2013 en ACTUALIDAD
Le has dado. Lo que tú me quieras contar, pero has clicado aquí porque ponía fotos de tetas, y punto. Y además que es que sois todos: los chicos, las chicas, los gays, los heteros, los invertebrados y los seres del espacio. ¡Le habéis dado todos, coño! ¡Todos! Es que es la hostia, ya. Un respeto, leñe.

foto articulo tetas

Efectivamente, esto es una regañina porque estáis un poco salidos, majos. Yo el primero. Y por supuesto que un día me toparé con el titular fotos de tetas bonitas en Google y no veré que es mi artículo y clicaré. Fijo. Pero eso no viene al caso. Hoy os estoy regañando yo y a callar todo el mundo.

Joe, es que no es enfadarme por enfadarme, de verdad, que os tengo aprecio. Y por supuesto que esto no es ningún secreto y que no le pilla de nuevas a nadie lo de que la gente sea de botón izquierdo fácil cuando se topan con el ‘morboseo’, pero alguien tiene que dar el puñetazo en la mesa, comprendedlo. Y conste que soy un tío liberado, tolerante y tan sucio como cualquiera, lo juro. Pero es que uno se frustra. Que aquí los periodistas, los blogueros, los publicistas y demás frikis del montón nos pasamos el día currando y tratando de desenterrar novedades para ‘el Respetable’, que sois vosotros, y es que vemos cómo nuestros trabajos -uno detrás de otro- se pierden en el agujero negro de internet sin pena ni gloria alguna. ¡Ahora!, pon una cochinada… ¡Hala! ‘Bestseller’ en Twitter.

La cosa es así: te montas un reportaje interesante, lo trabajas, investigas, te mueves, subes, bajas, corres, visitas, escribes, re-visitas, borras, reescribes, rellamas, te arrepientes de haber empezado, lo terminas, lo rompes, vuelves a empezar, las fotos no valen, comprueba este dato, ese párrafo arriba, un día monto un bar y me dejo de esta mierda, mete los links, una errata, ¿con subtítulo?, el puto WordPress ya me está quitando las negritas y las cursivas, relees, estas 78 líneas fuera, cambias, mierda las cursivas otra vez joder, sobra esa coma, tacha, sustituye, a ver ahora, y por supuesto la llamada del editor que dice que si le puedes “dar una vuelta”, que no lo acaba de ver. “Yes, sir”, total, prefiero hacer eso a comer o dormir o interactuar con otros entes vivos. Resultado: 5 visitas (cuatro son propias) y un comentario bajo la noticia de alguien que firma Anónimo y pone: “Hijo, tu padre y yo te hemos leído, y David el marido de tu hermana nos ha hecho el Facebook como nos mandaste pero no sabemos bien hacer lo que nos escribías que hiciéramos, ¿qué es like? Ya nos dirás. Un beso fuerte, corazón”.

Si es que nos obligáis. Nos estáis obligando. Que ya parece que si uno quiere que la gente pinche en un artículo que no lleve en el titular ni Messis ni Ronaldos tiene que poner el culo por delante. Y lo digo literalmente. Pongamos un ejemplo ficticio: si mañana un compañero de oficio, o yo mismo, hiciésemos un reportaje de… yo que sé, un genio loco e inédito que para estudiar al detalle la sembrada arquitectura de las culturas clásicas pasadas se ha tirado a diario los últimos 30 años de su vida sentándose por dentro de las fuentes históricas de todas las ciudades del mundo y las ha observado durante horas y días para crear después magistrales tesis impartidas en las mejores facultades de arte. ‘Asín’. Pues bien, visto lo visto, digamos que la diferencia entre que este virtuoso sea conocido o no sea conocido por la gran masa radica en que el artículo se titule: “El genio del arte que se bañaba en la Fontana de Trevi” (en cuyo caso acabaría siendo célebre entre una decena de  despistados, tres o cuatro eruditos ociosos y veintena y media de hipsters de raza); o que por el contrario el autor prefiriese titular con algo así: “El culo más mojado del mundo” (decisión que supondría el colapso de las redes y el Efecto 2000).

La semana pasada este mismo medio, es más, este mismo periodista, habló con un montón de gente para tratar de sacar adelante el tema diario que se ha comprometido a escribir para el nuevo Yorokobu América (pínchanos en Facebook y Twitter, anda, haz algo útil). El caso, que todos y cada uno de esos textos me llevaron su trabajo excepto uno que se me hizo más fácil, pura documentación ‘internaútica’ y antiguas experiencias personales, sin entrevistas ni trasiegos de por medio. Esfuerzo relativo. Lo titulé: Hola: del apretón de manos al beso en la boca pasando por un meneo del pene ajeno. ¡Toma ya! ¡Pene!, ¡y encima ajeno! 24.481 visitas al canto en el momento de escribir estas líneas, mañana serán más. Esta misma casa, entre sus cuatro artículos más vistos de todos los tiempos –y son miles los publicados- tiene dos textos (cuya genialidad no discuto) que casualmente se titulan Sex in Japan: niñas lamiendo pomos de puertas y Los diez subgéneros más disparatados del porno en Internet. ¡Uy, qué sorpresa!… Que no engañáis a nadie, hombre. Que os gusta.

Es que no discernís, hijos, no discernís. Todo pulsáis en cuanto os suena a guarrerías. Que os da igual que os haya puesto de título fotos de tetas bonitas o que os hubiese puesto fotos de tetas feas como las que aparecen en esta página: Las tetas más horribles del planeta.

(Hale, venga. Vamos a esperar a que vengan todos los que han pinchado en el link de las tetas horrorosas que te envía directo de nuevo a este artículo. ¡Ah! Que estoy solo. Vale, os espero a todos entonces. ¿Ya, guapos? ¿Hemos vuelto a la lectura? Hay que joderse…)

Decía que no me extrañaría nada que un día todos los medios escritos digitales, necesitados de conseguir lectores voluntarios, acabasen dando la información más dura con encabezados al servicio de la tendencia. Que nos presentasen, por ejemplo, las comparativas de listas del paro en los países europeos diciendo: Rajoy la tiene más larga; o que supiéramos de un encontronazo diplomático entre Angela Merkel y Hillary Clinton bajo el rotulado de Choque de pechos pechados; ¿o, por qué no, que nos actualicen el conflicto en Oriente Medio con algo así comoObama a-polla el proceso de Paz? Todo sea por un clic.

Y con esto paro. Perdón por el desahogo pero es que había que decirlo. En mi nombre y en el de todos esos profesionales que se pasan la vida buscando temas para que luego no nos hagáis ni puto caso. Que hay que poneros tetas, culos, huevos, penes, polvos o pezones para que os haga gracia. Que paréis. Que paréis de la tontería de pinchar en las cochinadas y los que no os habéis leído ni una letra de esto, que paréis ya de subir y bajar con el scroll, leches, que no hay tetas bonitas ni hay nada, que era un truco. Así que eso, que espero que os haya quedado claro. Y por si me he pasado seré bueno con los que por lo menos me habéis aguantado este rato: aquí va un buen link para ver tetas perfectas.

ARTÍCULO EXTRAÍDO DE YOROKOBU – Link Aquí

Aïda Galmés // @aideta_riot

FEMEN ¿El nuevo feminismo?”. El suplemento de moda destinado a un público femenino de El Mundo dedica su portada a la líder española de las FEMEN en España, Lara Alcázar. Este reportaje se realiza después de la entrada al Congreso de varias activistas para protestar contra la nueva ley del aborto: “¡El aborto es sagrado!”.

Portada del sumplemento

Portada del sumplemento

Las FEMEN son seguida y odiadas por igual dentro y fuera del feminismo. Aunque no es la primera vez que es entrevistada por medios cómo El País o La Sexta, la aparición de su líder en un suplemento que poco tiene de antipatriarcal ha sorprendido y mucho. El motivo por el cuál enseñan sus pechos es para “crear una tensión que supone llevar la contraria a lo que la sociedad patriarcal quiere”. Además “escogen cuándo enseñar su cuerpo para molestar”, “mostrándolo como pancarta”.

Es totalmente lícito protestar con el pecho descubierto. Como lo hacen por ejemplo los activistas a favor del reconocimiento de los derechos de los animales. Generarán debate entre quien las odie y quien las ame, y no está de más que los temas que reivindiquen queden sobre la mesa: el aborto, las instituciones religiosas, la explotación sexual y cualquier desigualdad por cuestión de sexo. Van a llamar la atención. Van a salir en las televisiones. Lo saben y es lo que quieren.

Es muy diferente a lectura que se hace (por desgracia de forma sistemática desde algunos sectores) sobre sus acciones. Hay quien las acusa de no tener ningún ideario detrás de sus pechos. De ser demasiado atractivas. De estar locas. A las mujeres se las suele criticar por una razón u otra. Siempre han de dar explicaciones. Lo cierto es que no pasan desapercibidas y consiguen el impacto mediático que desean. No vamos a criticar su manera de protestar. Enseñar los pechos es solo una acción que una misma decide si hacer o no hacer. Una estrategia. No voy a criminalizar a las FEMEN, puesto que son capaces de visibilizar problemas que afectan a las mujeres (aunque algunos/as solo ven dos tetas) y se enfrentan a instituciones políticas mediáticas y policiales conservadoras que estigmatizan o condenan su lucha, y por consiguiente la lucha de los demás feminismos. Además, ¿por qué nos escandaliza un cuerpo femenino si se emplea como arma política, pero no si se utiliza como reclamo publicitario?.

Interior del reportaje

Interior del reportaje

¿Pero por qué esta estrategia en el reportaje de YoDona?. Las FEMEN ya protestaron patrocinadas por una marca de lencería llamada Suwen, lo que les valió críticas por promover un estereotipo de mujeres dentro de los cánones de belleza típicos en la sociedad occidental. No puedo entender las razones que han llevado a este colectivo, tan radical a la hora de tomar partido contra el patriarcado, a aparecer rodeadas de cosméticos y contenidos destinados a conseguir la mujer perfecta.

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La marca de lencería Suwen patrocina a las FEMEN

Al principio no supe que decir sobre las 6 páginas que conforman el reportaje. Como tampoco supe que opinar cuando las vi por primera vez en televisión. Repito que me parece una forma de protesta válida y a su manera eficaz, pero que no acaba de ser entendida ni por las feministas ni por los sectores más reaccionarios y rancios. Quizás por que choca frontalmente con los rígidos esquemas patriarcales por un lado; y con la idea de que la utilización del cuerpo normativo no hará libres a las mujeres.

Sin embargo, no puedo apoyar esta acción. Es estupendo que se deje de ver a las feministas como unas hurañas peludas que queman sujetadores. Más estupendo es aún que los temas que llevan años reivindicándose no caigan en el olvido. Pero YoDona, el altavoz para hacer oír sus propuestas y propuestas no creo es el indicado. Es un reportaje que se encuentra insertado entre publicidad de marcas caras, fotos de modelos que no representan la realidad del cuerpo de las mujeres con prendas que pueden superar los 2.000, trucos para seguir dietas, ejercicios y trucos de belleza.

Aquí hay una falta de coherencia. Los contenidos del suplemento no hacen más que preservar la estructura patriarcal contra la que deberían luchar las FEMEN. Sus pechos han sido cubiertos por un jersey de Massimo Dutti en una revista femenina, no feminista. En conjunto, creo que se está frivolizando y ridiculizando el movimiento si aparecen al lado de titulares como “poner el cuerpo a punto”. ¿A punto para quién?.

Cada uno/a de nosotros/as decide, o al menos debería decidir, la forma en la que se siente mejor mostrando su cuerpo. Algo que puede TRANSitar. Es decir, no siempre tienes por qué sentirte heterosexual, homosexual, hombre o mujer. No todos los días puedes sentirte igual de femenina. La sexualidad está en tránsito continuo hacia la aceptación personal y del conjunto de la sociedad. Lo que quiero decir, es que sentirse femenina no tiene nada de malo y nada que ver con ser feminista. Tal y como exponen las FEMEN. Pero han traspasado la línea entre defender las desigualdades desde la feminidad y perpetuar mensajes machistas transmitidos como otras tantas veces por los medios de comunicación.

No obstante, tengo que decir que me ha sorprendido que citen a Simone de Beauvoir o Beatriz Preciado (teoría queer) en una revista que por norma cita a Doce&Gabbana. También me han sorprendido las 25 citas a mujeres con opiniones diversas, así como la oportunidad de dar voz a la fundadora de FEMEN: Inna Shevchenko. En definitiva, parece que nos tenemos que conformar con que estas “cosas feministas” aparezcan en los medios aunque sea de manera “light”. YoDona ha logrado cubrir el cuerpo y la protesta de FEMEN, ha puesto el feminismo en el mapa como cualquiera de las tendencias pasajeras que nos venden cada temporada. Pero no ha entrado a criticar las desigualdades existentes porque no puede. Por que es un instrumento que influye en la autopercepción de las mujeres, haciéndolas sentir que su meta es ser bellas para el resto de la sociedad.

Juzgad vosotros y vosotras mismas: https://mega.co.nz/#!BoxCDTqQ!NaP7lD877HG6A6B3UwgCuEqfRxNYBkux3rlomgb0ZoQ

Aïda Galmés @Aideta_riot

No queda tan lejos el periodo entre 1995 y 2000 en el que se llevaron a cabo más de 330.000 esterilizaciones forzosas a mujeres y unas 25.000 hombres. Sucedió durante el periodo en el que Fujimori ocupó la Presidencia de la República del Perú. Prometió una política de control de la natalidad en la que primara la libre elección.

 

A fecha de hoy podemos ver cómo esta política de natalidad se transformó en un plan político turbio que no tiene señalado ningún culpable: ni médicos, ni políticos. Sin embargo para Keiko Fujimori, hija de Alberto Fujimori, sí supuso un revés durante la carrera hacia la presidencia al no condenar los numerosos casos que siguen sin tener voz suficiente para que la justicia las escuche.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte dio su beneplácito. Financiaron el proyecto el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) que establece como su propósito “apoyar a los países en el uso de los datos de población para políticas y programas que reduzcan la pobreza y se aseguren de que cada embarazo sea deseado, cada parto sea seguro, cada joven esté libre de sida y cada niña y mujer sea tratada con dignidad y respeto; y la Agencia de Cooperación Internacional Estadounidense.

 

Las afectadas no han recibido apoyo. Ellas, que superan con creces a los hombres que se acogieron no solo ven como este tema es relegado en el Congreso. Llevan años sufriendo la marginación en sus pueblos, que las tacha de “infieles” o libertinas, debido a la fuerte tradición patriarcal. Siguen siendo atendidas por el doctor que sin informarlas ni consultarlas, las esterilizó. Ellas llevan consigo un estigma con el que no cargan los responsables.

 

¿Por qué la mayoría de afectadas son mujeres, de ámbitos rurales y sin estudios ni opción a protestar?. ¿Por qué, en su totalidad, se esterilizó a pobres?. La política sin duda era acabar con la pobreza de raíz, impedir que se reproduzca.  Aunque en 2009 Fujimori fue condenado por los casos de Barrios Altos, La Cantuta y varios secuestros que atentan contra los Derechos Humanos, el caso que os presentamos no pesó a la hora de decidir su condena.

 

La ONU pide ahora la depuración de responsabilidades. Cuando la misma organización es una de las principales implicadas. Nosotr@s por nuestra parte queremos dar a conocer este acaso a través del reportaje de En Portada (podéis consultar también el guión en versión PDF). Son las grandes organizaciones como la ONU, controladas por los países ricos, y los gobiernos los que ejercen poder sobre pequeñas regiones y pueblos. Decidiendo sobre su cuerpo, su futuro y su estilo de vida. El desequilibrio es evidente.

 

Laura Aguilar  @LauretaAguilarH

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La editorial Nuevo Inicio, una iniciativa directa del Arzobispado de Granada, ha editado un libro titulado Cásate y sé sumisa, de la autora italiana Costanza Miriano, en el que por 16 euros se enseña la “obediencia leal y generosa, la sumisión”.

Esta editorial, presidida por el arzobispo de Granada, Javier Martínez, ha editado el libro como parte de su responsabilidad en relación con la dignidad cultural de la fe,según detalla en su página web. Continuar leyendo.

No voy a comentar la noticia pues el mismo título del libro ya evidencia todo lo que podría llegar a escribir. Simplemente decir que resulta bochornoso que esto tenga que pasar a formar parte de  “actualidad” y que no sé de dónde habrán sacado a la autora, pero he de confesar que lo de  que vaya por ahí afirmando que “ahora es el momento de aprender la obediencia leal y generosa, la sumisión” y aún peor, el hecho de que su libro haya sido líder de ventas en Italia me da bastante pánico.

Laura Aguilar  @LauretaAguilarH

Hace poco leí varias noticias y textos de “sociólogos ” que explicaban que el machismo, “sorprendentemente” sobrevive en los jóvenes. Aludían como causa a la “falla en la educación” indicando que su erradicación pasa por  “enseñar valores universales a la juventud, que puede estar muy instruida, pero muy poco educada en los valores”.

 No puedo sino discrepar. Estos “expertos” utilizan el término “valores universales” como si de una fórmula mágica se tratase, cuando, a mi juicio, resulta totalmente hipócrita el intentar evangelizar con “valores” mientras nos encontramos inmersos en una sociedad totalmente capitalista en la que se establecen relaciones de propiedad con absolutamente todo, incluidas las personas.

Cuando se penaliza o prohíbe el aborto desde el Estado ¿ no es apropiación del cuerpo femenino? ¿Y cuando el cuerpo de una persona es exhibido como “mercancía sexual” en las campañas publicitarias? Hablan de “valores” cuando vivimos cada segundo en una sociedad vaciada de ellos, cuando las clases dominantes que tanto los predican nunca los han conocido.

Resulta bastante ingenuo el pretender erradicar el machismo mediante “cursos de valores” obviando la hipocresía del sistema capitalista, su inhumanidad. Resulta erróneo  sin antes ahondar en que éste (además de otras cosas) es la expresión en la relación entre hombres y mujeres de la relación de sujeto a objeto propia del capitalismo.

“Las relaciones de poder, relaciones de sujeto a objeto, sólo pueden producirse si el sujeto «sabe» y el objeto «ignora»: el poder consiste en apropiarse el azar, ser inexplicable e impredecible, y atribuir a la norma, poder explicar y predecir. (Ibáñez, 1979, p. 23)”. Esto es el machismo. El ejercicio de la fuerza masculina con el fin de subyugar a la mujer,  con el fin de que éstas tengan siempre presente “quién manda”.

Extrapolándolo,  resulta obvio que es exactamente lo mismo que sucede cuando las clases dominantes del sistema capitalista se imponen al resto de la sociedad. ¿Acaso no es lo que pasa cuando una mujer recibe sueldos bajos en relación con sus homólogos masculinos? ¿Pero no lo es también cuando gran número de personas viven con lo mínimo mientras otros no podrían ni llegar a contar el  capital  con el que cuentan?

El querer enseñar “valores” sin desnudar la falsedad del sistema capitalista es una consagración de la hipocresía, es, a mi juicio, pura ideología capitalista ocultadora de su ilegítimo fondo.

1. Ibáñez, Jesús (1979). Más allá de la sociología. Madrid: Siglo XXI

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Laura Aguilar  @LauretaAguilarH
 
Un inmigrante muere en la parte marroquí durante una avalancha de unos 200 a Melilla
Unos 100 lograron pasar a la ciudad española y en este lado no hubo heridos ni entre los inmigrantes ni los guardias civiles.
 
 
Un inmigrante de origen subsahariano ha muerto este martes cuando intentaba saltar la doble valla que separa Marruecos de Melilla, en la parte marroquí, después de caer desde la alambrada que tiene una altura de seis metros cada una, según han informado fuentes policiales españoles. El fallecido se desplomó en la parte marroquí del vallado y fue trasladado a un centro sanitario de Nador (Marruecos) donde no se pudo hacer nada por salvarle la vida, según dichas fuentes. En la parte marroquí habría otros cuatro heridos, aunque no se ha detallado el alcance de las lesiones El fatal suceso ha ocurrido durante una avalancha de entre 150 y 200 subsharianos la madrugada de esta martes, sobre las 05.00 horas, en la zona de Tres Forcas y de los que unos 100 han logrado pasar a Melilla mientras el resto fueron rechazados por las fuerzas policiales marroquíes. Además del fallecido, en la parte marroquí habría otros cuatro heridos, aunque no se ha detallado el alcance de las lesiones, mientras en la parte española la Delegación del Gobierno en Melilla ha asegurado que no ha habido heridos ni entre los guardias civiles que hicieron frente a la avalancha ni entre el centenar de subsaharianos que logró su objetivo de pisar suelo español. A estos se les abrirá un expediente de expulsión por entrada ilegal en España pero mientras se realiza este trámite, que muchas veces no se puede concluir por las negativas de sus países de origen a aceptar la repatriación al negar que sean nacionales propios, serán acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) hasta su salida a la Península, en meses e incluso en años, dependiendo de la situación del indocumentado. Leer original.
 
 
 
 

La noticia adjunta arriba y que a continuación  me dispongo a analizar corresponde al diario 20minutos.es.

En el titular  ya encontramos una de las formulas léxicas que más abundan en el discurso que los medios elaboran sobre los inmigrantes, la generalización:  “Un inmigrante muere en la parte marroquí durante una avalancha de unos 200 a Melilla. “.  En primer lugar se utiliza la palabra “inmigrante”, confiriendo al fallecido una identidad sólo como parte de una masa y despojándolo de la suya propia y en segundo lugar,  la utilización de “una avalancha de unos 200” resulta inapropiada para referirse a seres humanos, además de que se hace obvia la metáfora que mediante la utilización del término “avalancha”  intenta insistir en los “efectos negativos de la inmigración ” ( la  supuesta  amenaza de “invasión”). En el cuerpo de texto, vuelve a repetirse en varias ocasiones el término “inmigrante/es”, así como se vuelve a utilizar el “unos …” ( en este caso 100) y se repite la palabra “avalancha” con el fin de reforzar el mensaje ( en este caso “avalancha de entre 150 y 200 subsaharianos”).

Además, en el artículo se separa en todo momento lo sucedido “en la parte marroquí” y “en este lado”, contribuyendo a la exclusión, a la separación de “el otro”, del “diferente”, como si todo no hubiera sucedido en el mismo planeta. Encontramos también continuas referencias al ámbito policial  (“guardias civiles”, “fuerzas  policiales”, etc.) con el fin de remarcar “que se trata de un hecho ilegal que la policía estaba intentando impedir”. Esto se refuerza con la utilización de argumentos que aluden a la esfera de la criminalidad y la delincuencia: “fueron rechazados por las fuerzas policiales” contribuyendo esto también a afirmar ” la capacidad de las instituciones policiales”, que se limitan a “cumplir su cometido de manera eficaz”.

A todo esto se añade que las personas que cruzaron la frontera son presentadas como  el centenar de subsaharianos que logró su objetivo de pisar suelo español”, generalizando de nuevo y situándolos fuera del sistema, de lo legal, resaltando en el párrafo siguiente que “se les abrirá un expediente de expulsión por entrada ilegal en España” (contribuyendo a reafirmar lo mencionado arriba: “que las autoridades actúan” y que “todo el esfuerzo no ha servido para nada porque finalmente volverán a sus países”, resaltando de nuevo los efectos negativos, para que estos sirvan de  “advertencia”  para los futuros aspirantes).

Por último, se resalta también que “mientras se realiza este trámite, que muchas veces no se puede concluir por las negativas de sus países de origen a aceptar la repatriación al negar que sean nacionales propios, serán acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) hasta su salida a la Península, en meses e incluso en años, dependiendo de la situación del indocumentado.” Dónde, además de utilizarse el término “indocumentado”, que de nuevo hace referencia a la ilegalidad, se introduce un claro argumento en el que el inmigrante irregular es presentado como una carga social, aludiendo, de manera bastante directa, a que sus países “no los aceptan” y “al país de acogida  es al que le toca hacerse cargo”, incluyendo implícitamente el mensaje de ” esto genera un prejuicio económico en -nuestra- sociedad”.

Con noticias como éstas, desde los medios más conservadores hasta los más “progresistas” (no nos vamos a engañar) presentan y tratan de configurar la identidad mediática de los inmigrantes, ayudando a legitimar el hegemónico discurso de las élites dominantes, en el que intentan establecer una palpable separación entre el “ellos” y el “nosotros”. La escasa presencia de inmigrantes como fuentes informativas o creadores del discurso mediático los convierte en actores pasivos y es por todo ello que me gustaría concluir invitando a la reflexión, y es que nos corresponde a nosotros, en primera instancia como comunicadores, pero también como personas, el ayudar a conseguir que puedan llegar a definir por ellos mismos su identidad a través del discurso mediático o al menos el no seguir legitimando el discurso de las élites, para lograr acabar de una vez por todas con la reproducción del racismo en los medios de comunicación y, por ende, con su reflejo en la sociedad.

BIBLIOGRAFÍA : Para realizar el post he consultado:

-CASERO, Andreu (2002) “Discurso mediático, inmigración e ilegalidad: legitimando la exclusión a través de las noticias.” Castellón: Universitat Jaume I.

-Recomanacions del Consell Audiovisual de Catalunya sobre el tractament informatiu de la immigració.